El Santo Padre pide construir un año de paz
Kielce Gussie - Ciudad del Vaticano
Al saludar a unas 40.000 personas congregadas en la Plaza de San Pedro en el primer día de 2026, el papa León XIV les dirigió sus «sentidos deseos de paz y de todo bien». El Pontífice hizo llegar también su cordial saludo al presidente de la República Italiana, Sergio Mattarella. De hecho, en su tradicional discurso de fin de año, este miércoles 31 de diciembre, el mandatario llamó a retomar la exhortación del Obispo de Roma a «rechazar el odio, la violencia y la confrontación».
El Papa recordó que desde hace 58 años —por deseo de san Pablo VI en 1968— el 1 de enero se celebra la Jornada Mundial de la Paz. En su propio mensaje para esta jornada, León XIV evocó el saludo que «el Señor le sugirió» tras su elección como Sucesor de Pedro: «¡La paz esté con todos ustedes!».
Esta paz —continuó— «es desarmada y desarmante, viene de Dios y es un don de su amor incondicional, confiado a nuestra responsabilidad».
Desde esta responsabilidad, el Santo Padre desafió a todos, con la gracia de Cristo, a comenzar hoy mismo a «construir un año de paz, desarmando el corazón y absteniéndose de toda forma de violencia».
Reconoció que muchas personas y organizaciones en todo el mundo ya se dedican a poner fin a la violencia y han dado vida a innumerables iniciativas para edificar la paz. En particular, el Papa destacó una marcha nacional celebrada en la tarde del 31 de diciembre en Catania, así como a los miembros de la Comunidad de Sant’Egidio, que también realizan su propia marcha. En efecto, varios adherentes a esta convocatoria acudieron a la Plaza con pancartas en las que figuraban los nombres de los países o regiones del mundo actualmente en guerra, como Gaza, Sudán, Siria, entre otros.
Finalmente, se detuvo a saludar a estudiantes y docentes provenientes de Richland, Nueva Jersey, en los Estados Unidos.
Con motivo del 800º aniversario de la muerte de san Francisco de Asís, el papa León XIV concluyó su saludo del Ángelus con una bendición tomada del padre de la Orden Franciscana: «El Señor te bendiga y te guarde; haga brillar su rostro sobre ti y te conceda su gracia; vuelva su mirada hacia ti y te conceda la paz».
El Pontífice añadió su deseo personal de que María, Madre de Dios, «nos guíe en el camino a lo largo del nuevo año».
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