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El Papa en el Ángelus: Que en vez de la industria de la guerra se afirme la artesanía de la paz

Este martes, 6 de enero, en la Solemnidad de la Epifanía del Señor, el Santo Padre, después de clausurar el Año Santo de la Esperanza, dirigió el rezo de la oración del Ángelus desde el balcón central de la Basílica de San Pedro. El Papa: “Que en lugar de las desigualdades haya equidad, que en vez de la industria de la guerra se afirme la artesanía de la paz”.

Renato Martinez – Ciudad del Vaticano

“En los regalos de los magos vemos, pues, lo que cada uno de nosotros puede poner en común, lo que ya no se puede guardar para sí mismo, sino compartir, para que Jesús crezca entre nosotros”, esta fue la invitación del Papa León XIV en su alocución previa al rezo de la oración mariana del Ángelus de este martes, 6 de enero, Solemnidad de la Epifanía del Señor.

Sólo lo que libera y salva viene de Dios y es epifanía

Después de haber presidido la Santa Misa en la Basílica de San Pedro con el rito de cierre de la Puerta Santa y clausura del Jubileo de la Esperanza, el Pontífice señaló que, la Epifanía hace posible la alegría incluso en tiempos difíciles. Y recordó que, la palabra “epifanía” significa “manifestación”, y nuestra alegría nace de un Misterio que ya no se encuentra oculto.

“La vida de Dios se ha revelado: muchas veces y de diferentes maneras, pero con definitiva claridad en Jesús, de modo que ahora sabemos, a pesar de muchas tribulaciones, que podemos tener esperanza. ‘Dios salva’: no tiene otras intenciones, no tiene otro nombre. Sólo lo que libera y salva viene de Dios y es epifanía de Dios”.

El Papa en la oración del ángelus
El Papa en la oración del ángelus

En Jesús ha aparecido la verdadera vida

Asimismo, el Santo Padre indicó que, arrodillarnos como los magos ante el Niño de Belén significa confesar que hemos encontrado la verdadera humanidad, en la que resplandece la gloria de Dios. En Jesús ha aparecido la verdadera vida, el hombre viviente, es decir, aquel que no existe para sí mismo, sino abierto y en comunión, lo que nos hace decir: «en la tierra como en el cielo» (Mt 6,10).

“Sí, la vida divina ahora está a nuestro alcance, se ha manifestado para involucrarnos en su dinamismo liberador que disipa los miedos y nos hace encontrarnos en la paz. Es una posibilidad, una invitación: la comunión no puede ser impuesta, pero, ¿qué más se podría desear?”.

Balcón de la Basílica de San Pedro
Balcón de la Basílica de San Pedro

Da mucho quien lo da todo

Además, el Obispo de Roma dijo que, los magos presentan al Niño Jesús unos regalos preciosos: oro, incienso y mirra. No parecen cosas útiles para un niño, pero expresan una intención que nos hace reflexionar mucho al llegar al final del Año jubilar. Da mucho quien lo da todo. Recordemos a aquella pobre viuda, observada por Jesús, que había echado en el tesoro del Templo sus últimas monedas, todo lo que tenía.

“No sabemos qué poseían los magos, venidos de Oriente, pero su viaje, el arriesgarse, sus propios dones nos sugieren que todo, realmente todo lo que somos y poseemos, reclama ser ofrecido a Jesús, tesoro inestimable. El Jubileo nos ha recordado esta justicia basada en la gratuidad; tiene en sí mismo la llamada a reorganizar la convivencia, a redistribuir la tierra y los recursos, a devolver ‘lo que se tiene’ y ‘lo que se es’ a los sueños de Dios, más grandes que los nuestros”.

El Papa pronuncia su alocución antes de la oración del ángelus
El Papa pronuncia su alocución antes de la oración del ángelus   (@Vatican Media)

Que se afirme la artesanía de la paz

Finalmente, el Papa León XIV señaló que, la esperanza que anunciamos debe tener los pies en la tierra: viene del cielo, pero para generar aquí abajo una historia nueva. En los regalos de los magos vemos, pues, lo que cada uno de nosotros puede poner en común, lo que ya no se puede guardar para sí mismo, sino compartir, para que Jesús crezca entre nosotros.

“Que crezca su Reino, que se cumplan en nosotros sus palabras, que los extraños y los adversarios se conviertan en hermanos y hermanas, que en lugar de las desigualdades haya equidad, que en vez de la industria de la guerra se afirme la artesanía de la paz. Artesanos de esperanza, caminemos hacia el futuro por otro camino (cf. Mt 2,12)”.

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06 enero 2026, 12:10

El Ángelus es una oración recitada, en recuerdo del Misterio de la Encarnación, tres veces al día: a las seis de la mañana, a mediodía y a las seis de la tarde, momento en el que se toca la campana del Ángelus.
El nombre Ángelus deriva de la primera palabra de la oración en latín: Angelus Domini nuntiavit Mariae... La plegaria consiste en tres frases sencillas sobre la Encarnación de Jesucristo y tres Ave Marías.
El Papa recita esta oración junto a los fieles en la plaza de San Pedro los domingos a mediodía y en las Solemnidades. Antes, pronuncia una breve alocución basada en las Lecturas del día. Tras el rezo del Ángelus, saluda a los peregrinos.
Desde el domingo de Pascua hasta el de Pentecostés, en lugar del Ángelus se reza el “Regina Coeli”, oración que recuerda la Resurrección de Jesucristo y tras la que se recita el Gloria tres veces. 

Últimos Ángelus / Regina Caeli

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