Athletica Vaticana presente en los Juegos del Mediterráneo
Vatican News
Con el deporte como vehículo de paz, Athletica Vaticana participará, con cuatro atletas en tres disciplinas, en la vigésima edición de los Juegos del Mediterráneo, que se celebrarán en Taranto del 21 de agosto al 3 de septiembre.
La participación de la asociación polideportiva de la Santa Sede fue aprobada por unanimidad por los 26 comités olímpicos presentes en los Juegos, que reunirán a 3.854 atletas. Participarán Albania, Argelia, Andorra, Bosnia y Herzegovina, Chipre, Croacia, Egipto, Francia, Grecia, Italia, Kosovo, Líbano, Libia, Macedonia del Norte, Malta, Marruecos, Mónaco, Montenegro, Portugal, San Marino, Serbia, Siria, Eslovenia, España, Túnez y Turquía.
Este domingo 16 de agosto, después de la oración mariana del Ángelus en Castel Gandolfo, León XIV afirmó: "Esta semana darán comienzo los Juegos del Mediterráneo, que se celebrarán en Taranto. En ellos participarán diversos países de África, Asia y Europa que pertenecen a la cuenca mediterránea. Deseo que este evento deportivo sea un presagio de paz y fraternidad entre los pueblos de esta región y del mundo entero".
La ceremonia inaugural tendrá lugar el 21 de agosto en el estadio de Taranto, con la presencia de ocho jefes de Estado. Italia será la delegación más numerosa, con 498 atletas, seguida de Turquía (332), Francia (330), Grecia (281), Argelia (268) y España (249). La próxima edición, prevista para 2030, se celebrará en Kosovo, con algunas competiciones en Albania.
La primera edición de los Juegos del Mediterráneo tuvo lugar en 1951, en Egipto, con el propósito de reconstruir los vínculos entre civilizaciones y promover una visión de paz después de la Segunda Guerra Mundial.
La Cruz de los Deportistas
Junto a Athletica Vaticana, la "Cruz de los Deportistas" tendrá una presencia significativa en Taranto. Desde los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Londres 2012, esta cruz acompaña numerosos acontecimientos deportivos internacionales.
El miércoles 19 de agosto, a las 19:00, se celebrará una misa en la catedral de Taranto con motivo de los Juegos del Mediterráneo y de la recepción de la Cruz. Permanecerá en la catedral durante toda la competición como punto de referencia espiritual, tal como ocurrió recientemente en Milán, en la basílica de San Babila, con motivo de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Invierno.
La celebración estará presidida por el arzobispo metropolitano de Taranto, monseñor Ciro Miniero, y contará también con la presencia del obispo Paul Tighe, secretario del Dicasterio para la Cultura y la Educación.
Las palabras del cardenal de Mendonça
Para el cardenal José Tolentino de Mendonça, prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación, «Athletica Vaticana participa en los Juegos del Mediterráneo con un gesto de fraternidad deportiva de gran significado», siguiendo el camino señalado por el Santo Padre León XIV, también durante su reciente visita a Lampedusa, el 4 de julio.
El objetivo, explica, es contribuir a construir relaciones de paz y fraternidad entre los pueblos que viven a orillas del Mediterráneo. Se trata de buscar juntos, también a través de la experiencia deportiva, caminos de vida y esperanza, desde un estilo marcado por la inclusión solidaria y la atención a las personas más vulnerables, en las dimensiones fundamentales de la cultura y la educación, tal como propone el Papa en su carta La vida en abundancia sobre el valor del deporte.
Además, subraya el cardenal, la presencia de la "Cruz de los Deportistas", acogida por la archidiócesis de Taranto, será otro signo de la presencia de la Iglesia en esta manifestación. «Esta Cruz es un mensaje sin palabras»: afirma que toda vida, incluso cuando suda y sufre, merece ser amada, respetada y valorada.
La participación deportiva
Para Athletica Vaticana, la competición comenzará el sábado 22 de agosto con el torneo de pádel, en el que participará la pareja masculina formada por Fabrizio Peloni y Tiziano Lucarelli.
El domingo 23 será el turno de Daniele Fontana, que competirá en esgrima, en la modalidad de espada. El lunes 24, Emiliano Morbidelli tomará la salida en la prueba de ciclismo.
Los cuatro atletas, junto con sus acompañantes, se alojarán en la Villa de los Juegos del Mediterráneo, donde vivirán la experiencia del diálogo y la amistad fraterna.
Será la segunda participación de Athletica Vaticana en los Juegos del Mediterráneo, después de su presencia en la edición de 2022, celebrada en Orán (Argelia), y la décima participación en acontecimientos deportivos oficiales internacionales. La undécima tendrá lugar del 16 al 20 de septiembre en Corea del Sur, con Diego Di Mattia, en los Campeonatos Mundiales de Taekwondo.
León XIV escribe: "Creada en el 2018 como equipo oficial de la Santa Sede y bajo la guía del Dicasterio para la Cultura y la Educación, da testimonio de cómo el deporte puede ser vivido también como servicio eclesial, sobre todo hacia los más pobres y los más frágiles. Aquí el deporte no es espectáculo, sino proximidad; no es selección, sino acompañamiento; no es competición exasperada, sino camino compartido" (La vida en abundancia, con motivo de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina, 6 de febrero).
El testimonio del arzobispo de Taranto
"Qué gran oportunidad se nos ofrece, con motivo de los Juegos del Mediterráneo, para hablar, a través del deporte, de nuestro Mare Nostrum como el mar que desde hace tiempo -y especialmente en estos días- deseamos que sea: un mar de paz".
Así se expresó el arzobispo de Taranto, monseñor Ciro Miniero. "El deporte, como ocurre en nuestros oratorios, es una herramienta fundamental para eliminar las diferencias sociales y promover la fraternidad desde la infancia. En nuestras parroquias no existen nacionalidades ni clases sociales: existe la persona. ¡Que estos Juegos del Mediterráneo sean testimonio de ello!".
En un mundo marcado por el sufrimiento de las guerras y la emergencia climática, añadió, "tenemos la posibilidad de demostrar que la paz es posible; que los atletas procedentes de lugares que, para los poderosos, representan 'facciones enfrentadas', son en realidad hombres y mujeres animados por un genuino espíritu de fraternidad, más allá de su origen y de sus creencias. Un único límite: la humanidad".
Para el arzobispo de Taranto, "la participación de Athletica Vaticana testimonia esa aspiración a la paz que los Papas nos señalan como una prioridad. Es un gesto de fraternidad deportiva que nos llena de orgullo".
La archidiócesis de Taranto, añadió, "acoge con gratitud la “Cruz de los Deportistas” en su basílica catedral".
Y concluyó: "Damos las gracias al Papa León XIV por su benevolente atención. A nosotros nos corresponde ser “constructores de paz”, testimonio vivo del mensaje de Jesús. Esta es la oportunidad: demostrar que este es el deseo de Dios y de los hombres. Que comiencen los Juegos del Mediterráneo 2026 y que su espíritu de fraternidad nos impulse cada vez más lejos".
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