Buscar

Juan Pablo II, el patrimonio visual de un Papa que hizo historia

Con motivo del 50.º aniversario de la elección de San Juan Pablo II, se pone en marcha el proyecto de digitalización de su archivo fotográfico: una iniciativa del Dicasterio para la Comunicación destinada a preservar y poner en valor un patrimonio extraordinario de millones de imágenes que han narrado y marcado una época.

Lorenzo De Cesaris - Ciudad del Vaticano

Si la tecnología archiva lo visible, las personas custodian lo invisible. En este caso, la historia de casi tres décadas del pontificado de Juan Pablo II, retratada en más de cuatro millones de imágenes. Un patrimonio visual extraordinario que, por fin, se digitalizará para compartirlo con todo el mundo.

Imágenes que dejan una huella imborrable

El pontificado de Karol Wojtyła ha dejado una huella imborrable en el imaginario contemporáneo. Por este motivo, el Dicasterio para la Comunicación ha decidido impulsar un proceso exhaustivo de conservación y puesta en valor de este valioso archivo fotográfico. El proyecto —presentado el 8 de julio, en la sala Marconi de dicho Dicasterio— forma parte de un programa mucho más amplio puesto en marcha por la Dirección Tecnológica en 2023, bajo la dirección de Francesco Masci.

La presentación del proyecto de digitalización del archivo

Junto al Dicasterio colaborarán Francesco Sforza —fotógrafo y conservador, que ha puesto su corazón, sus ojos y el objetivo de su cámara al servicio de los Papas, desde Pablo VI hasta León XIV—, el laboratorio de restauración cinematográfica «Immagine Ritrovata» de la Cineteca de Bolonia, encargado de la coordinación científica y la restauración, junto con la tecnología de digitalización de Bucap.

La presentación del proyecto de digitalización del archivo
La presentación del proyecto de digitalización del archivo

Un retrato que abarca tres décadas

El objetivo es devolver al mundo la memoria fotográfica de 27 años de pontificado, que se traduce, entre otras cosas, en 104 viajes apostólicos y 146 visitas pastorales, lo que suma un total de más de 4,7 millones de fotografías que documentan un magisterio de gran intensidad y presencia internacional. Cifras que dan testimonio también del papel central que han desempeñado las imágenes durante los años del Papa polaco.

El primer estudio fotográfico

Las primeras instantáneas de este patrimonio se remontan a 1977, cuando, para responder a las necesidades de L’Osservatore Romano, se improvisó un primer estudio fotográfico, habilitado en dos pequeñas habitaciones, una de las cuales era un espacio debajo de la escalera. Con el paso de los años, se fue desarrollando un archivo destinado hoy a narrar, a través de millones de imágenes, una etapa muy significativa de la historia de la Iglesia.

 La presentación del proyecto de digitalización
La presentación del proyecto de digitalización

Conservar y compartir

El programa prevé un proceso operativo bien estructurado: desde la adquisición de los negativos fotográficos hasta la selección editorial, pasando por la reubicación y la protección del material original, con intervenciones de restauración cuando sea necesario. El resultado será, por tanto, un patrimonio digital destinado a la conservación y puesta en valor de la memoria visual, accesible para todos.

Al ritmo de nuestro tiempo

En una época marcada por profundas transformaciones tecnológicas, el proyecto adquiere además un valor simbólico. El prefecto del Dicasterio, Paolo Ruffini, ha destacado que, entre otras cosas, esta iniciativa da testimonio del paso de lo analógico a lo digital, en un mundo como el actual en el que «la memoria sin imagen corre el riesgo de atrofiarse y extinguirse». Ruffini ha reiterado, además, la importancia de custodiar la obra de quienes nos han precedido, porque es mirando al pasado como se construye el futuro. Al mismo tiempo, ha destacado que la tecnología nunca debe desvincularse de la pasión y la inteligencia humanas, sobre todo cuando se habla de fotografía e imágenes. «Es importante que nuestra casa —ha comentado el prefecto— y todos nuestros conocimientos se integren para reconocer la belleza de correr al ritmo de nuestro tiempo».

 

 

Gracias por haber leído este artículo. Si desea mantenerse actualizado, suscríbase al boletín pulsando aquí.

09 julio 2026, 11:25