La devastación de la guerra en Jartum, Sudán (AFP). La devastación de la guerra en Jartum, Sudán (AFP).

Santa Sede: Movilizar todos los recursos contra el flagelo del hambre en el mundo

Declaraciones de monseñor Fernando Chica Arellano, Observador Permanente ante la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), en Nuakchot, durante la 34.ª sesión de la Conferencia Regional para África. Sin las intervenciones adecuadas, advirtió, más de quinientos millones de personas podrían sufrir malnutrición crónica para 2030, el 60 % de ellas en África.

Vatican News

Los sistemas agroalimentarios, que constituyen la columna vertebral de África, se enfrentan a desafíos sin precedentes debido a los conflictos, los fenómenos meteorológicos extremos, las crisis económicas y la creciente desigualdad. Es necesario movilizar todos los recursos disponibles para combatir el flagelo del hambre en el mundo. Este es el mensaje transmitido por monseñor Fernando Chica Arellano, Observador Permanente de la Santa Sede ante la FAO, el FIDA y el PMA, en su discurso en Nuakchot, Mauritania, donde se celebra hasta el 17 de abril la 34.ª sesión de la Conferencia Regional para África.

Movilizar recursos para combatir el hambre

El representante de la Santa Sede recordó los datos del último informe de la ONU sobre el Estado de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición en el Mundo (SOFI 2025), que indica que aproximadamente 673 millones de personas padecían hambre en 2024. Asimismo, señaló que «512 millones de personas podrían sufrir malnutrición crónica para 2030, el 60 % de ellas en África». De ahí el llamamiento del Papa León XIV, en su discurso ante la FAO el 16 de octubre, a «movilizar todos los recursos disponibles, con espíritu de solidaridad, para que nadie en la Tierra carezca de los alimentos necesarios, tanto en cantidad como en calidad. De este modo, será posible poner fin a una situación que niega la dignidad humana».

Respeto a la dignidad humana

Para liberar plenamente el potencial de África, según monseñor Chica Arellano, debemos centrarnos en «soluciones de vanguardia que incluyan inversiones específicas, innovación y desarrollo de habilidades, creación de empleo para jóvenes y empoderamiento de las mujeres, mejor acceso a los mercados y al comercio, y un esfuerzo colectivo para abordar las causas profundas de la migración». «Es cierto», continuó el Observador Permanente de la Santa Sede, «que debemos optimizar la producción local y revisar nuestro enfoque de la producción, distribución y consumo de alimentos para satisfacer las crecientes necesidades en estas tres áreas, fundamentales para la vida de todo ser humano. Pero es esencial que este proceso de optimización esté firmemente arraigado en el respeto a la dignidad humana inalienable, otorgada por Dios. Esta es la única manera de construir sistemas alimentarios verdaderamente más resilientes y equitativos, en beneficio tanto de las personas —especialmente de las más vulnerables— como de la creación que Dios nos ha confiado».

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16 abril 2026, 18:00