#SharePeace: misioneros digitales se unen en oración por la paz
Vatican News
En respuesta al llamado del Papa León XIV a vivir el mes de marzo en oración por el desarme y la paz, misioneros digitales de distintos países se congregaron este sábado 14 de marzo en el encuentro virtual #SharePeace, transmitido en directo a través de Zoom desde la Capilla de la Anunciación del Dicasterio para la Comunicación.
La iniciativa reunió a evangelizadores, influencers católicos y agentes pastorales del ámbito digital en un momento de oración y comunión eclesial, con el deseo de implorar el fin de las guerras, consolar a quienes sufren y renovar el compromiso de ser sembradores de paz también en las redes sociales.
Unirse al clamor de la Iglesia
El encuentro fue presidido por el padre Cristóbal Fones, S.J., director internacional de la Red Mundial de Oración del Papa. En la bienvenida, monseñor Lucio Adrián Ruiz, secretario del Dicasterio para la Comunicación, subrayó que la comunidad digital quiso sumarse a la intención del Santo Padre, no solo pidiendo por el cese de los conflictos armados, sino también por el desarme de los corazones, especialmente en los entornos digitales marcados a menudo por la polarización y la confrontación.
Los participantes vivieron un momento de profunda comunión espiritual al unirse a la intención mensual del Papa, seguido de un minuto de silencio por la paz en el mundo, acompañado por el signo elocuente de una vela encendida, símbolo de esperanza en medio de las tinieblas.
“Pasemos a la otra orilla”
La proclamación del pasaje evangélico de la tempestad calmada centró la reflexión espiritual del encuentro. En su homilía, el padre Fones invitó a contemplar la imagen de la barca sacudida por el viento como una metáfora del tiempo actual, marcado por guerras, incertidumbre y múltiples formas de violencia, también en el ámbito digital.
El sacerdote alentó a los misioneros digitales a no dejarse dominar por el miedo ni medir su fidelidad por los parámetros del éxito o la lógica de los algoritmos. Recordó que la misión en las redes implica salir de la propia comodidad, ir al encuentro del otro -incluso del que piensa distinto o se muestra hostil- y aprender a navegar con Cristo en medio de las tormentas culturales y sociales de nuestro tiempo.
En este contexto, subrayó que la paz evangélica no consiste en la ausencia de conflictos, sino en la construcción de vínculos justos, fecundos y reconciliados. Orar por la paz, señaló, significa también pedir la gracia de no caer en la tentación de la violencia, ni siquiera verbal, y de transformar los espacios digitales en lugares de escucha, respeto y comunión.
Una oración que se vuelve misión
Uno de los momentos más significativos fue la oración inspirada en la tradición franciscana, proclamada en diversas lenguas como signo de la universalidad de la Iglesia, en el marco del centenario que conmemora los 800 años del tránsito de san Francisco de Asís a la Casa del Padre. La súplica común expresó el deseo de convertirse en instrumentos de paz allí donde haya odio, ofensa o desesperanza.
La oración de los fieles incluyó peticiones por la Iglesia, por los gobernantes, por las naciones en conflicto, por las víctimas de la guerra y, de manera particular, por los propios misioneros digitales, llamados a desarmar la agresividad en las redes con palabras de caridad y gestos de esperanza.
El encuentro concluyó con un signo misionero concreto: durante las siguientes 48 horas, los participantes fueron invitados a compartir en sus redes sociales un mensaje de paz con el hashtag #SharePeace, nominando a otros tres misioneros digitales para ampliar la iniciativa. La propuesta busca que la paz no quede en una intención piadosa, sino que se vuelva viral en el ambiente digital.
Con la bendición final y el llamado a ir al encuentro de todos, sin excluir a nadie, la comunidad digital renovó su compromiso de vivir y testimoniar el Evangelio en las redes, convencida de que también allí es posible tender puentes, sanar heridas y anunciar la paz que nace del Resucitado.
Gracias por haber leído este artículo. Si desea mantenerse actualizado, suscríbase al boletín pulsando aquí