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Estudio 9

PAV-Comoretto: El Papa León XIV invita a orar por los más frágiles

En febrero, el Papa invita a toda la Iglesia a elevar sus oraciones por los niños con enfermedades incurables y por quienes los cuidan. Nunziata Comoretto, de la Pontificia Academia para la Vida, explica cómo la oración, el acompañamiento y los cuidados paliativos pueden transformar el dolor en consuelo y esperanza.

Patricia Ynestroza - Ciudad del Vaticano

En Estudio 9 hemos hablado con Nunziata Comoretto, de la sección de bioética de la Pontificia Academia para la Vida (PAV), sobre el video del Papa en sus intenciones para este mes de febrero y sobre el tema de la Jornada Mundial del Enfermo.

El Papa León XIV invita a toda la Iglesia a orar por los niños con enfermedades incurables, reconociendo en ellos la dignidad de hijos de Dios y el valor de su sufrimiento. La enfermedad, aunque difícil, puede convertirse en una oportunidad para vivir el amor y la compasión, siendo una ocasión para que la Iglesia acompañe a los enfermos y sus familias, convirtiéndose en fuente de consuelo, esperanza y anuncio de vida nueva incluso en medio del dolor.

Los niños con enfermedades graves o incurables representan un desafío tanto médico como espiritual. Aunque no siempre se puede curar, la medicina y los cuidados paliativos permiten aliviar el sufrimiento y acompañar a los niños y sus familias con dignidad y compasión. La intención de oración se extiende a los padres, para que reciban consuelo y apoyo; a los profesionales de la salud, para que tengan fortaleza y sabiduría; y a los niños, incluidos los no nacidos con diagnósticos graves, para que sean protegidos y acogidos, promoviendo así la cultura de la vida frente a la cultura del descarte.

Recordando el tema que escogió León XIV para la Jornada Mundial de los enfermos, la Compasión del samaritano: amar llevando el dolor del otro, con la doctora se habló que la enfermedad es una condición humana, que a veces nos afecta directamente y otras veces toca a una persona querida.

En la cultura contemporánea, dijo, la fragilidad y el sufrimiento que acompañan la enfermedad a menudo se convierten en motivo para “descartar” a la persona —lo que el Papa Francisco llamaba la cultura del descarte—.

Sin embargo, la Iglesia, siguiendo la enseñanza de su Señor, nos recuerda que la enfermedad puede convertirse en una oportunidad para vivir y expresar un amor más tierno y más profundo. Este es precisamente el significado de la compasión, que está en el centro del mensaje para la Jornada Mundial del Enfermo de este año. En la persona enferma no solo reconocemos el sufrimiento, sino toda la dignidad de quien es hijo de Dios; en ella contemplamos también al mismo Christus patiens.

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06 febrero 2026, 13:12