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Más de 33 millones de peregrinos han venido a Roma. Fisichella: Esperanza para el mundo entero (ANSA) Más de 33 millones de peregrinos han venido a Roma. Fisichella: Esperanza para el mundo entero (ANSA)

Más de 33 millones de peregrinos han venido a Roma para el Jubileo

Al finalizar el Año Santo, el pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización hizo un balance en una conferencia de prensa, en la Oficina de Prensa de la Santa Sede: “Se amplía el horizonte hacia un futuro lleno de paz y serenidad”. El alcalde de Roma, Gualtieri: “El evento de los jóvenes en Tor Vergata quedará grabado en la historia de la ciudad y de la Iglesia”. Han venido peregrinos de 185 países. El 62% de Europa, con Italia a la cabeza en cuanto a número de fieles

Daniele Piccini – Ciudad del Vaticano

El “mundo entero” ha venido a Roma para el Año Santo 2025. Un total de 33.475.369 peregrinos de 185 países han venido con ocasión del Jubileo de la Esperanza, que el Papa León XIV clausurará oficialmente este martes 6 de enero, cerrando la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro. El Jubileo ha superado con creces las proyecciones -elaboradas por la Universidad de Roma Tre- que preveían “solo” 31 millones de fieles en la Ciudad Eterna para este año de gracia especial para la Iglesia. Monseñor Rino Fisichella, pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización, encargado de la organización del Jubileo, hizo un balance del Año Santo durante una conferencia de prensa que tuvo lugar la mañana de hoy, 5 de enero, en vísperas de la clausura del Jubileo, en la Oficina de Prensa de la Santa Sede. Estuvieron presentes las autoridades civiles que colaboraron -utilizando lo que ahora unánimemente llaman “el método Jubileo”- en la realización del evento y con todas las infraestructuras necesarias. A Roma acudió el mundo entero, pero sobre todo Europa: el 62% de los peregrinos procedía del viejo continente, con Italia en primer lugar por número de participantes.

Un Jubileo de espiritualidad y futuro

Ni el número de peregrinos ni el de los llamados “grandes eventos” (35 en total) dan cuenta de un acontecimiento que pretendía, sobre todo, entrar en la vida de las personas y renovarla profundamente. “La dimensión espiritual, que es el fundamento del Jubileo, ha permitido ver a un pueblo en camino, con un profundo deseo de oración y conversión”, afirmó monseñor Fisichella. La vida espiritual de los peregrinos refloreció, mientras llenaban las principales metas de peregrinación y los santuarios de Roma. “Las Basílicas papales y otros centros de oración -añadió-, como, por ejemplo, la Escalera Santa, registraron una asistencia sin precedentes. Las confesiones aumentaron, y la celebración jubilar del perdón pleno, la indulgencia, llegó a todos”. En este año, que acaba de terminar, se ha dado esperanza a las personas y al mundo: “El Jubileo concluye -continuó el pro-prefecto-, pero los numerosos signos de esperanza que se han ofrecido permanecen, y se amplía el horizonte hacia un futuro lleno de paz y serenidad, como todos anhelan. En pocas palabras, este Año Santo ha alcanzado el objetivo expresado en la Bula de Convocación del Jubileo, Spes non confundit: ser para todos ocasión de reavivar la esperanza”.

La generosidad de 7.000 voluntarios

Pero hay números que cuentan, porque “en un tiempo en el que es fácil ser individualistas”, como dijo el prelado al agradecerles, miden la generosidad de tantos voluntarios: 5.000 que prestaron su servicio durante todo el Año Santo y 2.000 de la Orden de Malta que prestaron servicios de primeros auxilios en las cuatro Basílicas papales.

Diálogo y colaboración: el “método Jubileo”

Alfredo Mantovano, subsecretario de Estado de la Presidencia del Consejo de Ministros italiano, explicó el “método Jubileo”: “Una administración estatal que debe coordinar, no dirigir, a otras administraciones. Reuniones de coordinación que resuelven problemas, no los crean. Cada uno de los actores evita apropiarse de los resultados fruto del trabajo de todos. Todo esto ha permitido un cambio de ritmo”. Una maquinaria administrativa que se ha puesto al servicio de la espiritualidad. “Las instituciones no deben responder a interrogantes cruciales, como los que todos nos planteamos ante la tragedia de Crans-Montana en Suiza, sino permitir que las personas los experimenten, como lo hicieron los peregrinos”. La próxima oportunidad será, ya este año, el octavo centenario de la muerte de San Francisco de Asís. “La vida de San Francisco es precisamente la respuesta más completa a los profundos y desgarradores interrogantes de los acontecimientos de este comienzo de año. Por eso también vale la pena seguir trabajando”.

La acogida de la Ciudad Eterna

El alcalde de Roma y comisario extraordinario del Gobierno para el Jubileo, Roberto Gualtieri, vio cómo su ciudad acogió con paciencia a los numerosos fieles que vinieron a la capital para obtener la indulgencia, en una relación mutuamente beneficiosa. “Los peregrinos no han mermado la capacidad de Roma para acoger turistas y ofrecer servicios a sus ciudadanos. Al contrario, el Jubileo ha sido un motor”, dijo el alcalde.

“La alegría, la fe y la esperanza de los peregrinos conmovieron a los romanos, quienes a su vez los acogieron, incluso cuando eran numerosos. El de Tor Vergata, por ejemplo, es un evento que quedará grabado en la historia de nuestra ciudad y de la Iglesia”, concluyó Gualtieri.

La contribución de los trabajadores sanitarios y las fuerzas de seguridad

“El Método Jubileo -explicó, por su parte, Francesco Rocca, presidente de la Región del Lacio- llevó al grupo de coordinación a trabajar con serenidad, en lugar de competitividad, una serenidad que se contagió a todos los operadores. El servicio de urgencias 118 realizó 580.000 intervenciones, 40.000 más que el año anterior. Los ingresos a urgencias totalizaron 1.600.000, 100.000 más que en 2024”.

Por último, Lamberto Giannini, prefecto de Roma, describió el principio que impulsó a las fuerzas de seguridad en la capital: “Necesitábamos seguridad y serenidad, así que intentamos transmitir seguridad no mediante la militarización, sino mediante la prevención. Me impactó el Jubileo de los Jóvenes, con los confesionarios instalados en el Circo Máximo. Fue algo único que quedará grabado en la memoria de todos”.

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05 enero 2026, 16:21