El Papa agradece a Canarias la acogida del buque Hondius tras el Regina Caeli
Salvatore Cernuzio – Ciudad del Vaticano
Se vuelven sombríos la mirada y el tono de voz del Papa León XIV cuando, al final del Regina Caeli de hoy, 10 de mayo, en la Plaza de San Pedro, dirige un pensamiento a la región del Sahel. Una porción del mundo alejada de los focos mediáticos pero que está en el centro, en estas semanas, de una escalada de tensiones y violencias.
“He conocido con preocupación las noticias sobre el aumento de la violencia en la región del Sahel, en particular en Chad y en Malí, golpeados por recientes ataques terroristas”.
En Chad se cuentan más de 40 muertos en dos días de violentos enfrentamientos intercomunitarios que afectaron, hace algunas semanas, a la provincia de Wadi-Fira, en el este del país. Una violencia que ha golpeado una zona ya marcada por tensiones profundas, dejando tras de sí heridos y aldeas devastadas. Lo mismo ocurre en Malí, donde una nueva ola de ataques por parte de combatientes yihadistas del grupo JNIM, afiliado a Al Qaeda, ha provocado en los últimos días la muerte de al menos 70 personas, según informan fuentes locales y fuerzas de seguridad. Justamente ayer el Papa, al recibir a los miembros de la Fundación Juan Pablo II para el Sahel, pidió justicia para los pueblos de esta parte de África, exhortando “al respeto y a la promoción de la dignidad humana inalienable” de su gente. Este domingo, en la Plaza de San Pedro, expresa su preocupación e impulsa cualquier esfuerzo por la paz.
“Aseguro mi oración por las víctimas y mi cercanía a quienes sufren. Deseo que cese toda forma de violencia e impulso todo esfuerzo por la paz y el desarrollo en esa amada tierra”.
El agradecimiento a Canarias
La mirada del Papa se dirige luego hacia el pueblo de las Islas Canarias. En español, León XIV dice “gracias” porque, después de haber acogido a cientos de miles de migrantes en los últimos años, los canarios han mostrado nuevamente un espíritu de solidaridad al recibir en Tenerife al buque de crucero Hondius, de bandera neerlandesa, en el centro del brote más delicado del nuevo virus que habría contagiado a ocho personas (cinco de ellas confirmadas por la OMS) y provocado tres muertes: una pareja neerlandesa y una mujer alemana. Mientras se desarrolla una red de controles que involucra a Europa, África, América y organismos sanitarios internacionales, y mientras el caso revive los fantasmas de la época del Covid-19, el Hondius llegó antes del amanecer de hoy a Tenerife, con los muelles del puerto industrial de Granadilla de Abona aislados, vehículos militares en espera y una cadena de traslado pensada para evitar cualquier contacto con la población local.
Desde la ventana del Palacio Apostólico, el Papa agradece la “cálida acogida” y se muestra contento de encontrarse con la gente de Canarias en el marco de su viaje a España del 6 al 12 de junio, que prevé visitas a dos de las islas canarias: Gran Canaria y Tenerife.
Saludo fraterno a la Iglesia copta
Por parte del Papa, finalmente, el recuerdo de la “Jornada de la amistad copto-católica”, una de las más importantes fechas del diálogo ecuménico instituida en 2013, a cuarenta años del encuentro entre el Papa Pablo VI y el patriarca copto Shenouda III en 1973, y celebrada cada 10 de mayo. León XIV envía un “saludo fraterno” al Papa Tawadros II, a quien aún no ha podido conocer. El patriarca copto, sin embargo, envió una carta de felicitación al Pontífice con ocasión de su elección en 2025, y ambos tuvieron también una llamada telefónica. En espera de un encuentro —como ha ocurrido numerosas veces durante el pontificado de Francisco— el Papa León dice rezar por “toda la amada Iglesia copta”:
“Con la esperanza de que nuestro camino de amistad nos lleve a la unidad perfecta en Cristo, que nos ha llamado ‘amigos’”.
Un pensamiento especial para todas las madres
No falta, finalmente, en los pensamientos y palabras del Papa, un “pensamiento especial” para todas las madres, celebradas hoy en Italia y en varios países del mundo. León las encomienda a todas a la “intercesión de María, la madre de Jesús y nuestra”.
“Recemos con afecto y gratitud por cada madre, especialmente por aquellas que viven en condiciones más difíciles. ¡Gracias! ¡Que Dios os bendiga!”
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