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El Papa: una comunidad unida para tender puentes y no levantar muros

Con motivo del encuentro de la Toniolo Young Professional Association, León XIV recuerda que formamos parte de una misión, de un servicio en el que «la pluralidad de sensibilidades eclesiales» no debe ser, en el ámbito universitario, una «competencia, sino armonía».

Benedetta Capelli – Ciudad del Vaticano

«Sed presencia viva de la Iglesia en los lugares donde actuáis. En las instituciones internacionales, en la diplomacia, en las organizaciones, en el mundo del trabajo. Sed hombres y mujeres que construyen puentes, mientras otros levantan muros». Es la firme indicación del Papa contenida en el mensaje a la Toniolo Young Professional Association, fundada hace unos diez años, que reúne a los becarios del Fellowship Program, promovido por el Instituto Toniolo, entidad fundadora de la Universidad Católica, en las representaciones de la Santa Sede ante los organismos internacionales. Un mensaje con motivo de la 102.ª Jornada Universitaria, que se celebra mañana, 19 de abril. El texto se lee con ocasión de la Asamblea anual de la TYPA en el Campus S. Monica de la Universidad Católica de Cremona, que comenzó ayer, 17 de abril. Los trabajos están presididos por el cardenal Silvano Maria Tomasi, antiguo nuncio ante las Naciones Unidas en Ginebra.

El Pontífice se dirige a los becarios recordando la historia de la Universidad Católica del Sagrado Corazón, nacida «desde abajo», y, por tanto, el valor de sus fundadores: el beato Giuseppe Toniolo, el padre Agostino Gemelli y la beata Armida Barelli. «No fue obra de unos pocos —escribe—, sino una auténtica opus totius Ecclesiae: una comunidad que quiso dar forma, en la cultura, a una presencia viva, pensante, capaz de dejar huella en la historia». Una responsabilidad que hoy recae en los jóvenes estudiantes para reavivar el compromiso de «estar presentes allí donde se forman las ideas y se orientan las decisiones que conciernen al destino de los pueblos».

Misión y servicio

El Papa exhorta a considerar la trayectoria universitaria no como un camino de excelencia, sino como «una misión». «No se os pide que destaquéis, sino que sirváis. No de afirmarse, sino de hacer fecundo lo que han recibido». Desaparecer para que permanezca Cristo, como dijo en su primera homilía como Pontífice el 9 de mayo de 2025, y lo cual también vale para los universitarios porque esa es una palabra que libera «de la búsqueda del consenso», para arraigarse en la verdad; «os libera —subraya— de la apariencia, para entregaros a la sustancia del bien».

Casa común, signo de comunión con la Iglesia

El compromiso es custodiar el pasado y asistir a la universidad en su misión educativa. «La pluralidad de sensibilidades eclesiales que la componen —se lee en el mensaje— no se convierta en competencia, sino en armonía; la diferencia no se convierta en distancia, sino en riqueza compartida. Una comunidad dividida se debilita. Una comunidad unida se convierte en historia». Así, en la unión con Cristo, la universidad puede convertirse en «casa común, universidad de todos los católicos italianos, signo creíble de una Iglesia que vive de la comunión y la hace visible».

Vigilancia y espíritu de servicio

El Papa asegura su oración al Instituto Toniolo, «para que siga custodiendo con sabiduría y fidelidad este vínculo, acompañando con vigilancia y espíritu de servicio el camino del Ateneo en un momento decisivo». Recuerda la contribución de tantos a la labor realizada en las Representaciones de la Santa Sede y en las Organizaciones internacionales, agradeciendo en particular el compromiso de la Fundación Arvedi-Buschini.

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18 abril 2026, 16:30