León XIV con algunos sacerdotes de la Pontificia Academia Eclesiástica, foto de archivo (@VATICAN MEDIA) León XIV con algunos sacerdotes de la Pontificia Academia Eclesiástica, foto de archivo (@VATICAN MEDIA)

León XIV: La diplomacia busque caminos de reconciliación ante muros y difidencia

En una carta a la Pontificia Academia Eclesiástica con motivo del 325º aniversario de su fundación, el Pontífice escribe que los diplomáticos del Papa «no es táctica, sino caridad reflexiva; no buscan vencedores ni vencidos, no construyen barreras, sino que restablecen vínculos auténticos». Agradece a los superiores y estudiantes «por el camino de comunión y renovación emprendido con espíritu de fe y apertura» y una invitación a «sacar de la oración la fuerza del encuentro con los demás».

Tiziana Campisi – Ciudad del Vaticano

El servicio diplomático es «el arte evangélico del encuentro, que busca caminos de reconciliación donde los hombres levantan muros y desconfianza»; es «una vocación pastoral», no «una profesión». León XIV escribió esto en la Carta dirigida a la Pontificia Academia Eclesiástica —hoy un centro superior de formación académica e investigación en Ciencias Diplomáticas e instrumento directo de la acción diplomática de la Santa Sede— con motivo del 325º aniversario de su fundación. El aniversario se celebra hoy, 17 de enero, en el Salón Ducal del Palacio Apostólico, con una conferencia sobre el tema «La acción diplomática de la Santa Sede ante los nuevos desafíos globales». Durante la conferencia, el padre Jacques Kassifa, vicedecano de la Academia, leyó la carta del Papa.

No tácticas, sino caridad reflexiva

En su carta, el Pontífice enfatiza que la diplomacia vaticana «nace del Evangelio: no es táctica, sino caridad reflexiva; no busca vencedores ni vencidos, no construye barreras, sino que recompone vínculos auténticos», y explica que, por ello, «cada palabra pronunciada» debe «estar precedida por la escucha» de «Dios», de «los pequeños, de aquellos cuyas voces a menudo no se escuchan». En resumen, «los diplomáticos del Papa están llamados a ser puentes», «invisibles para apoyar», «firmes cuando los acontecimientos parecen difíciles de contener», «de esperanza cuando el bien flaquea».

Integrar habilidades y cualidades humanas

Recorriendo la historia de la “benemérita institución puesta al servicio del Sucesor de Pedro”, el Papa recuerda que la Pontificia Academia Eclesiástica fue fundada en 1701 por orden de Clemente XI y que, a lo largo de los siglos, muchos de sus predecesores han “preservado su espíritu y guiado su crecimiento, acompañando su desarrollo a la luz de las necesidades que la Iglesia y la diplomacia han expresado a lo largo de los siglos”. Ubicada por la Constitución Apostólica Praedicate Evangelium del Papa Francisco en la Secretaría de Estado, en conexión con la Sección para el Personal Diplomático de la Santa Sede, con el Quirógrafo Il Ministerio Petrino, de fecha 25 de marzo de 2025, fue designada como centro de educación superior e investigación. El objetivo es “ofrecer un currículo que, con una sólida base científica”, fuera “capaz de integrar competencias jurídicas, históricas, políticas, económicas y lingüísticas” y “combinarlas con las cualidades humanas y sacerdotales de los jóvenes sacerdotes”.

Perseverar en el camino formativo con la oración

El Pontífice expresó su agradecimiento a los superiores y estudiantes de la Pontificia Academia Eclesiástica por el camino de comunión y renovación emprendido con un espíritu de fe y apertura, abrazando el cambio sin olvidar sus raíces. Se espera que, con el 325º aniversario de su fundación, los estudiantes de la Academia renueven su compromiso de perseverar en su camino formativo y que, imitando a San Antonio Abad —su Santo Patrón—, quien supo transformar el silencio del desierto en un diálogo fecundo con Dios, sean sacerdotes de profunda espiritualidad, que encuentren en la oración la fuerza para el encuentro con los demás. Finalmente, con la vista puesta en la misión que espera a los sacerdotes en formación, León XIV encomienda a cada uno a María, Madre de la Iglesia, para que vele por cada uno y los haga dóciles a la voluntad de Dios al servicio de la Sede de Pedro.

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17 enero 2026, 11:30