Buscar

El Papa: Cada momento es tiempo de Dios. Salir de la indecisión y confiar

Jesús comienza su predicación en un momento difícil y en un lugar marcado por la diversidad. A partir de este pasaje del Evangelio, el Papa invitó en el Ángelus dominical a no dejarnos paralizar por la indecisión ni por la prudencia excesiva, recordando que cada momento y cada lugar son visitados por Dios y abiertos a su amor.

Patricia Ynestroza - Ciudad del Vaticano

En el Ángelus dominical, el Papa centró su reflexión en el inicio de la predicación de Jesús, tal como lo narra el Evangelio de Mateo. A partir del llamado a los primeros discípulos —Simón Pedro, Andrés, Santiago y Juan—, el Santo Padre invitó a los fieles a preguntarse por dos aspectos clave de la misión de Jesús: el momento y el lugar en que comienza. El Papa nos da un mensaje claro y esperanzador: no hay momentos ni lugares excluidos de la acción de Dios. Allí donde parece haber dificultad, diversidad o incertidumbre, el Evangelio puede comenzar de nuevo.

ANGELUS TEXTO INTEGRAL 

La Plaza  de San Pedro llena de chicos: los de Acción Católica y quinceañeras de Panamá
La Plaza de San Pedro llena de chicos: los de Acción Católica y quinceañeras de Panamá   (@VATICAN MEDIA)

Un comienzo en tiempos difíciles

El Papa subrayó que Jesús inicia su predicación en un contexto que, humanamente hablando, no parece favorable: el arresto de Juan el Bautista. Lejos de ser un tiempo de seguridad o éxito, es un momento oscuro, marcado por la resistencia y la incertidumbre. Sin embargo, es precisamente ahí donde Jesús anuncia con fuerza: “El Reino de los Cielos está cerca”.

A partir de este pasaje, el Pontífice hizo una lectura muy cercana a la vida cotidiana de las personas y de la Iglesia. Muchas veces —dijo— creemos que no es el momento adecuado para tomar decisiones importantes, para anunciar el Evangelio o para cambiar situaciones que nos pesan. Nos refugiamos en la prudencia o en la espera, pero corremos el riesgo de quedar paralizados. El Evangelio, en cambio, nos invita a confiar: Dios actúa en todo momento, incluso cuando no nos sentimos preparados.

Una chica en la Plaza de San Pedro
Una chica en la Plaza de San Pedro   (@VATICAN MEDIA)

Un anuncio que cruza fronteras

El segundo punto de la reflexión fue el lugar elegido por Jesús para iniciar su misión pública: Cafarnaúm, en Galilea. No se trata de un centro religioso cerrado, sino de una región de paso, marcada por la diversidad cultural y religiosa. Con este gesto, Jesús muestra que su mensaje no está reservado a unos pocos, sino que se dirige a todos.

El Santo Padre destacó que el Mesías, viniendo de Israel, no se encierra en fronteras étnicas o religiosas, sino que se acerca a las personas allí donde viven, trabajan y se relacionan. Este rasgo del Evangelio interpela directamente a los cristianos de hoy, llamados a vencer la tentación del aislamiento y del cierre. La fe está llamada a vivirse y anunciarse en todas las realidades humanas, para convertirse en fermento de fraternidad y de paz entre pueblos, culturas y religiones.

Quinceañeras de Panamá presentes en la Plaza
Quinceañeras de Panamá presentes en la Plaza   (@VATICAN MEDIA)

Llamados hoy, aquí y ahora

Como los primeros discípulos, recordó León XIV, también nosotros estamos llamados a responder a la voz del Señor con alegría y confianza. Cada etapa de la vida, cada lugar que habitamos, está atravesado por la presencia y el amor de Dios. Por último, Prevost pidió a la Virgen María, para que conceda a todos una confianza interior profunda y acompañe el camino de quienes buscan seguir a Cristo en medio de las realidades concretas del mundo.

Más de 20 mil presentes en la Plaza
Más de 20 mil presentes en la Plaza   (@Vatican Media)

 

Gracias por haber leído este artículo. Si desea mantenerse actualizado, suscríbase al boletín pulsando aquí

12 enero 2026, 12:18