Ucrania: Putin anuncia una tregua con motivo de la Pascua ortodoxa
Vatican News
El presidente de la Federación Rusa, Vladimir Putin, ha anunciado una tregua de 33 horas en el frente ucraniano con motivo de la Pascua ortodoxa. Según ha informado el Kremlin, la suspensión de las hostilidades entrará en vigor para las fuerzas armadas rusas desde las 15:00 horas (hora italiana) del sábado 11 de abril hasta la medianoche del domingo 12. Una breve pausa en el conflicto, concebida para permitir a los fieles celebrar la fiesta más importante del calendario religioso. Durante este periodo, se ha ordenado a los militares rusos que interrumpan las operaciones en todas las direcciones, aunque manteniendo un estado de alerta tal que les permita «contrarrestar cualquier agresión enemiga». Una formulación que pone de manifiesto, ya desde el principio, la naturaleza precaria de la tregua.
El deseo de que no sea un episodio aislado
El presidente ucraniano Volodymyr Zelensky —que en los días previos había propuesto una tregua limitada a las infraestructuras energéticas— confirmó la disposición de Kiev a respetar el alto el fuego. «Ucrania ha declarado en repetidas ocasiones que está dispuesta a dar pasos simétricos», afirmó, subrayando al mismo tiempo la necesidad de que la pausa no sea un episodio aislado. «La gente necesita una Semana Santa libre de amenazas y un avance real hacia la paz», añadió, invitando a Moscú a no reanudar las hostilidades al término de las fiestas. A pesar de su valor simbólico, la tregua de Semana Santa no se configuraría como una verdadera vía de negociación. Se trataría más bien de una suspensión temporal de las operaciones militares, carente de un marco estructurado y de garantías internacionales. Mientras tanto, sobre el terreno, el conflicto sigue cobrándose víctimas.
Nuevos ataques en territorio ucraniano
Justo en vísperas de la tregua, los ataques de artillería y los bombardeos aéreos rusos causaron la muerte de dos civiles en la región de Dnipropetrovsk, según informaron las autoridades locales. En cualquier caso, en el plano internacional, parece que la atención vuelve a centrarse progresivamente en Europa del Este. Tras una fase de estancamiento ligada a las tensiones en Oriente Medio, que habían centrado la atención de Estados Unidos en el Golfo, se vislumbra la posibilidad de una reanudación de las negociaciones entre Washington, Kiev y Moscú. El propio Zelensky, en una entrevista a la RAI, ha expresado su deseo de que el anunciado alto el fuego entre Estados Unidos e Irán pueda favorecer un renovado compromiso estadounidense con el dossier ucraniano. Las negociaciones, explicó el presidente ucraniano, deberían centrarse en primer lugar en las garantías de seguridad. Sin embargo, sigue pendiente una cuestión delicada: la respuesta de Estados Unidos en caso de una posible agresión rusa futura. Un escollo que sigue haciendo incierto el camino hacia una estabilización duradera del conflicto.
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