Miembros de las Fuerzas Democráticas Sirias en Kobane (AFP) Miembros de las Fuerzas Democráticas Sirias en Kobane (AFP)

Siria, Acción Contra el Hambre: Crisis humanitaria en la zona de Kasaka

A pesar de la extensión del alto el fuego entre las Fuerzas Democráticas Sirias kurdas y el ejército sirio, la situación en el noreste del país sigue siendo grave. La organización humanitaria, presente en la zona desde 2008, denuncia un clima de temor, especialmente entre las personas desplazadas.

Valerio Palombaro - Ciudad del Vaticano

La tensión se mantiene alta en el noreste de Siria, mientras el ejército sirio continúa su avance para recuperar el control total de las zonas anteriormente administradas por los kurdos en la amplia franja de territorio que abarca desde la ribera oriental del río Éufrates hasta la frontera con Irak. Acción Contra el Hambre informa del rápido deterioro de la situación humanitaria y de seguridad en el extremo noreste, especialmente en la gobernación de Hasaka, fronteriza con Irak. En los últimos días, se han registrado enfrentamientos armados y bombardeos en las afueras de la ciudad, que también han causado víctimas civiles. Presente en Hasaka desde 2008, donde implementa programas para proporcionar agua, saneamiento, seguridad alimentaria, salud, nutrición y medios de vida, la organización humanitaria ha reforzado sus medidas de contingencia en respuesta a la evolución de la situación.

Mercados y comercios cerrados

Según un comunicado de prensa de Acción Contra el Hambre, la circulación de civiles en la zona de Hasaka se encuentra actualmente gravemente restringida, con numerosas zonas sujetas a restricciones y cierres. Mercados y comercios permanecen cerrados, lo que dificulta el acceso a alimentos, agua y productos esenciales. La incertidumbre en torno a una posible escalada está alimentando un clima generalizado de temor, especialmente entre las familias desplazadas. Miles de personas ya han huido de las zonas de Raqqa y Tabqa, ahora bajo el control de las fuerzas sirias lideradas por el presidente Ahmad Al Sharaa, a los bastiones kurdos de Hasakah y Qamishli. Muchos buscan refugio en estructuras colectivas, escuelas y edificios públicos. La capacidad de acogida está al borde del colapso, con necesidades urgentes de agua, alimentos, mantas, kits de higiene y otros artículos no alimentarios esenciales. "Familias llegan con solo lo puesto, en pleno invierno, y con un acceso cada vez más limitado a los servicios básicos. Estamos profundamente preocupados por quienes sufren violencia o se ven obligados a huir sin garantías de seguridad", declara Suzanne Takkenberg, directora regional de Acción Contra el Hambre en Siria y Líbano.

Una tregua frágil

Esta noticia llega después de que la tregua entre el gobierno sirio y las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), lideradas por los kurdos, se extendiera por otros 15 días. Sin embargo, se reportan violaciones del alto el fuego, mientras que las agencias de noticias informan que las fuerzas sirias intentan romper las líneas de defensa kurdas y acceder a pozos petrolíferos en la zona de Rmeilan, en la frontera con Irak y Turquía. También se han reportado enfrentamientos en las últimas horas al sureste de Qamishli, que, junto con Hasaka y Kobane, es uno de los últimos bastiones kurdos que quedan en territorio sirio. El ejército sirio ha asegurado haber abierto corredores humanitarios hacia Hasaka y Kobane, pero la situación en estos centros, donde los kurdos se encuentran atrincherados, sigue siendo difícil y cambiante. El comandante en jefe de las FDS, Mazloum Abdi, declaró haber solicitado al gobierno sirio que no entre en la ciudad de Kobane, en la provincia norteña de Alepo. Según Abdi, esta solicitud ha sido atendida.

Presión sobre los centros de salud

En este contexto, Acción Contra el Hambre informa que los cortes de electricidad y el clima general de inseguridad están comprometiendo el funcionamiento de las estaciones de bombeo y tratamiento de agua, poniendo en peligro el acceso al agua potable para más de un millón de personas en diversas zonas del noreste de Siria. Al mismo tiempo, aumenta la presión sobre los centros de salud: hospitales como el de Hasaka atienden a decenas de heridos y se enfrentan a una grave escasez de equipo médico, suministros esenciales y servicios de transporte médico. La organización humanitaria ya ha preparado una serie de intervenciones, listas para activarse tan pronto como las condiciones de seguridad lo permitan. Estas incluyen la distribución de agua de emergencia en refugios colectivos a través de proveedores locales; fortalecimiento de capacidades en materia de agua, saneamiento e higiene, salud, nutrición y seguridad alimentaria, en coordinación con otros actores humanitarios sobre el terreno; la distribución de alimentos listos para comer a familias que no pueden cocinar; y la distribución de artículos no alimentarios esenciales, como mantas, ropa de invierno y kits de higiene.

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27 enero 2026, 14:10