El Papa se reúne con el presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) El Papa se reúne con el presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA)

Presidente del FIDA: La agricultura puede ser una herramienta de paz

Tras reunirse con el Papa León XIV, el presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) conversa con Vatican News sobre la importancia de invertir en las comunidades rurales, auténtico motor de alimento para sus poblaciones y para el mundo entero.

Kielce Gussie - Ciudad del Vaticano

Entre 2.500 y 2.600 millones de personas -aproximadamente un tercio de la población mundial- dependen de la agricultura para subsistir, según datos recientes de la FAO. Sin embargo, conflictos, cambio climático y falta de recursos generan inseguridad alimentaria en muchos lugares.

El FIDA no se limita a los números: pone rostro a las estadísticas, como el niño en Sudán que lucha por comer lo suficiente o el joven en Bangladesh que busca trabajo en medio de la crisis. Presente en 92 países, el FIDA implementa proyectos que promueven prosperidad, seguridad alimentaria y resiliencia en las poblaciones rurales.

Invertir en la primera milla

Lo que diferencia al FIDA es su enfoque de inversión: cofinancia proyectos con gobiernos, comunidades y sector privado, asegurando que todos los actores compartan responsabilidad y propiedad.

“Para nosotros, lo importante es invertir en las personas rurales”, explica el presidente del FIDA, Dr. Álvaro Lario. Esto no solo significa producir más alimentos, sino garantizar que las comunidades tengan acceso a insumos, tecnología, almacenamiento, mercados, crédito, seguros, agua, tierra y semillas adecuadas.

Tras su audiencia privada con el Papa León XIV el jueves 15 de enero, Lario subraya que la agricultura debe ser vista como un negocio sostenible, capaz de alimentar a las personas para toda la vida, no solo para un día. “Se trata de invertir en la ‘primera milla’: los pequeños agricultores y las comunidades rurales que producen los alimentos. No podemos depender solo de las ciudades o de las economías desarrolladas; necesitamos un cambio de perspectiva”, afirma.

El Papa se encuentra con el Dr. Álvaro Lario, presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA)
El Papa se encuentra con el Dr. Álvaro Lario, presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA)   (@VATICAN MEDIA)

El economista recuerda que “la mayor parte de la pobreza extrema, el 80%, se concentra en estas áreas rurales”, y que estas zonas suelen estar subinvertidas incluso en economías desarrolladas. La agricultura, sin embargo, es clave: “Es entre dos y tres veces más efectiva para impulsar el crecimiento económico que otros sectores, porque muchas comunidades y países aún dependen de ella”.

Una herramienta de paz

Para combatir la falta de fondos, el FIDA adapta sus programas a las necesidades locales. En Sudán, por ejemplo, ha lanzado un proyecto que ayuda a pequeños agricultores a mejorar la seguridad alimentaria, aumentar ingresos y fortalecer la resiliencia. Lario señala la relación directa entre conflicto y hambre: “El conflicto es un motor de hambre y pobreza”, pero añade que, con un cambio de perspectiva centrado en las personas, “la agricultura puede unir comunidades y, en muchos casos, ser un vehículo de paz y esperanza”.

Aunque no se descuidan las vías políticas, voces como la del Papa ayudan a visibilizar la situación en distintos países.

Un vínculo especial con el Papa desde América

Sobre su encuentro con el Papa, Lario explica que hablaron de transformar vidas y llevar esperanza a las personas. “La esperanza es fundamental porque nos da algo por lo que mirar hacia adelante”, señaló.

Se refirieron al trabajo del FIDA en comunidades rurales de Perú, donde el Papa León trabajó como obispo. El Pontífice mencionó la dificultad que enfrentan estas comunidades, pues producen alimentos fantásticos, pero no cosechan los beneficios.

Gracias a las iniciativas del FIDA, estas comunidades ahora pueden acceder a herramientas, recursos y mercados para sustentarse a sí mismas y a las poblaciones que dependen de ellas, cumpliendo así el doble objetivo de seguridad alimentaria y esperanza duradera.

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16 enero 2026, 13:23