Fray Alexander Lam: El Papa León XIV nos llama a llevar a san Agustín al mundo
Vatican News
La presencia de san Agustín en la 47ª edición del Meeting para la Amistad entre los Pueblos, que este año recibe la visita del Papa León XIV, constituye para la Orden de San Agustín una oportunidad para compartir la actualidad de una espiritualidad marcada por la búsqueda de Dios, la fraternidad y la caridad. Así lo explica fray Alexander Lam Alania, Vicario General de la Orden de San Agustín, quien participa en el encuentro de Rímini acompañando al Prior General y colaborando con los responsables de la muestra dedicada al santo de Hipona, en una entrevista concedida a nuestra colega Francesca Merlo, enviada especial a Rímini.
El religioso, originario de Perú, define la exposición como “excepcional” y destaca su capacidad para presentar la figura de san Agustín de manera profunda y, al mismo tiempo, cercana a las inquietudes contemporáneas. “Es difícil ser completo con San Agustín”, reconoce, pero valora que la muestra sea “profunda, amplia, con una lógica continua” y con acentos que responden a lo que hoy es importante para las personas.
San Agustín y la unidad
Para fray Alexander, la presencia de san Agustín en un encuentro dedicado a la amistad entre los pueblos sintoniza especialmente con el espíritu del Meeting. Recuerda que conoció el evento desde Perú y que comprendió desde entonces su propósito como un espacio para el encuentro, el diálogo y el reconocimiento mutuo.
En ese contexto, considera especialmente significativa la figura de Agustín, quien llevó en el corazón “esta sed de unidad con Dios”, una unidad que, según explica, pasa necesariamente por la unidad fraterna. Por ello, su presencia en Rímini “refuerza” y pone de relieve el mensaje que el Meeting busca transmitir.
Esta llamada a la unidad, añade, también forma parte de la experiencia de la comunidad agustiniana y adquiere un significado particular con la elección de León XIV, primer Papa perteneciente a la Orden de San Agustín.
Una responsabilidad para los agustinos
Fray Alexander recuerda que, ya durante su etapa como Prior General de la Orden, el entonces padre Prevost procuraba iluminar sus intervenciones desde la doctrina y la espiritualidad de san Agustín. Ahora, como Papa León XIV, esa dimensión agustiniana adquiere una nueva proyección.
Para la Orden, afirma, el hecho de que el Pontífice se haya presentado como hijo de san Agustín y continúe recurriendo a la teología agustiniana supone también “un reclamo” y “una responsabilidad”. Recuerda en este sentido las palabras que León XIV dirigió a los agustinos durante el Capítulo General del año pasado: su deber y su vocación de “llevar a San Agustín al mundo”.
La invitación, explica, constituye una llamada a no encerrarse en sí mismos, sino a reconocer el legado recibido y aprender a vivirlo mejor para compartirlo con los demás. “Sabiéndonos herederos de este gran don, saber vivirlo mejor y saber compartirlo mucho más”, resume.
El “orden del amor”
El tema de esta edición del Meeting, inspirado en el verso de Dante sobre “el amor que mueve el sol y las estrellas”, encuentra también una profunda resonancia en el pensamiento de san Agustín, según el Vicario General.
Fray Alexander recuerda la enseñanza del agustinólogo Agustín Trappé sobre la Regla de san Agustín: “la nuestra regla comienza por la caridad, el método es la caridad y nos lleva a la caridad”.
Esta centralidad explica, a su juicio, la dimensión afectiva de la teología agustiniana, entendida no simplemente como una cuestión de sentimientos, sino como una perspectiva en la que la caridad constituye el punto de partida, el camino y la meta.
En este marco, recupera una expresión fundamental de la espiritualidad de san Agustín: el ordo amoris, el “orden del amor”. Para fray Alexander, este concepto sintoniza plenamente con el mensaje del Meeting, porque, en definitiva, “en el amor, todos seremos uno”.
“Será una gran fiesta” en Perú
La conversación aborda también la próxima visita de León XIV a Perú, país donde el entonces padre Prevost desarrolló buena parte de su ministerio y del que conserva un estrecho vínculo.
Fray Alexander anticipa una acogida multitudinaria: “Será una locura”, afirma. Recuerda especialmente la reacción de los habitantes de Chiclayo cuando el Papa mencionó la ciudad, una expresión de afecto que, asegura, refleja el sentimiento que se ha extendido por todo el país.
Perú ha asumido la visita como “un evento de la nación” y prepara la llegada del Pontífice con entusiasmo. Ya cuenta incluso con el himno de la visita y se espera también la llegada de personas de otros países de la región.
Los peruanos, explica el agustino, sienten a León XIV “muy nuestro”. Aunque es estadounidense, sus años de servicio en Perú dejaron una huella profunda: su manera de hablar español, sus expresiones y sus giros conservan, a juicio de fray Alexander, rasgos propios del país.
Por eso, la próxima visita es vivida como un regreso a casa. “Lo sentimos muy nuestro”, afirma. Y considera que también para el propio Papa será, en cierto modo, “volver a su casa”.
Así, entre la experiencia del Meeting de Rímini y la expectativa por el viaje a Perú, fray Alexander Lam ve en el pontificado de León XIV una nueva oportunidad para que el mensaje de san Agustín salga al encuentro del mundo: una espiritualidad centrada en la caridad, orientada a la unidad y capaz de dialogar con las preguntas y esperanzas del tiempo presente.
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