Buscar

El Papa asomado desde el balcón del Palacio Apostólico en Castel Gandolfo El Papa asomado desde el balcón del Palacio Apostólico en Castel Gandolfo  (@Vatican Media)

Padre Rozmus: «Deseamos que el Papa disfrute aquí de un auténtico descanso»

El padre Tadeusz Rozmus, salesiano polaco y párroco de Santo Tomás de Villanova, espera que León XIV pueda pasar unas buenas vacaciones en Castel Gandolfo: «Simplemente queremos que viva este tiempo con serenidad, de acuerdo con sus deseos y objetivos: oración, descanso, lectura y deporte». El sacerdote también comparte la emoción de la gente por tener nuevamente al Pontífice entre ellos: «El regreso de León XIV hace revivir los recuerdos de las estancias de verano de Juan Pablo II».

Łukasz Bankowski – Ciudad del Vaticano

«Nuestro deseo es que el Santo Padre se sienta bien aquí en Castel Gandolfo, que pueda descansar y cumplir con lo que él mismo ha señalado como objetivo de su estancia: la oración, el descanso, la lectura y el deporte». Es el deseo que expresa el padre Tadeusz Rozmus, SDB, párroco de la parroquia pontificia de San Tomás de Villanova, en una entrevista con los medios de comunicación del Vaticano. El sacerdote salesiano polaco relata los primeros días de las vacaciones del Papa, recordando la estancia del año pasado y describiendo la emoción de los habitantes ante el regreso del Pontífice al Palacio Apostólico.

La sorpresa del saludo del Papa

En primer lugar, el padre Tadeusz se muestra agradecido porque, en su primer saludo desde el balcón del Palacio Apostólico, León XIV dirigió un mensaje personal al párroco y a la comunidad parroquial. No se lo esperaba en absoluto: «Para mí fue una sorpresa enorme. Lo interpreté como un reconocimiento al valor de nuestra parroquia pontificia. Aunque las estructuras vaticanas presentes aquí operan de manera autónoma, según el Derecho canónico, la parroquia y su párroco tienen un papel importante. Fue un gesto muy bonito del Santo Padre hacia toda nuestra comunidad».

Período de descanso

Según el párroco, la estancia del Papa León este año tiene un carácter diferente al del año pasado. De hecho, el Papa ya había anunciado que deseaba pasar este tiempo de verano en Castel Gandolfo como un auténtico período de descanso. «El Santo Padre ha dejado claro que ha venido aquí para orar, descansar, dedicarse a la lectura y a la actividad deportiva. No tenemos expectativas particulares, simplemente queremos que se sienta a gusto aquí y que pueda vivir serenamente este tiempo según sus deseos». Lo mismo ocurre con los fieles, quienes esperan con alegría sobre todo las citas del Ángelus y los demás posibles encuentros anunciados por el mismo León.

El Papa asomado desde el balcón del Palacio Apostólico de Castel Gandolfo
El Papa asomado desde el balcón del Palacio Apostólico de Castel Gandolfo   (@VATICAN MEDIA)

Encuentros que han fortalecido el vínculo

Don Tadeusz también relata los numerosos encuentros que tuvo con el Papa durante las frecuentes visitas a Castel Gandolfo a lo largo de este último año. De hecho, casi todas las semanas, León se dirigía a Villa Barberini los lunes por la tarde hasta la noche del martes siguiente, cuando, al salir de la residencia, se detenía para saludar a los peregrinos reunidos frente a ella o para hablar con los periodistas. “Como párroco, tuve la oportunidad de intercambiar algunas palabras con el Santo Padre, transmitirle algunas informaciones o simplemente saludarlo. Fueron momentos muy hermosos, en los que se percibía su cercanía paternal. Espero que esta tradición continúe incluso después de que terminen las vacaciones”, dice el salesiano.

Una misa inolvidable y un regalo del Papa

Al recordar el año pasado, el primer verano de Robert Francis Prevost como Pontífice, Rozmus recuerda con gran emoción la primera misa celebrada el 13 de julio del año pasado precisamente en la parroquia de San Tomás de Villanova. La pequeña iglesia no había podido dar cabida a todos los fieles deseosos de participar en esa celebración. Lo que más se le quedó grabado en el corazón al sacerdote fue el momento en que el Papa se dirigió directamente a la parroquia para entregarle un regalo especial. «Nos regaló un hermoso cáliz litúrgico. Tuve el honor de recibirlo de sus manos en nombre de toda la comunidad y le agradecí por este gesto. Seguirá siendo uno de los momentos más importantes de mi vida sacerdotal».

Los recuerdos de Juan Pablo II

Siguiendo el hilo de los recuerdos, el padre Tadeusz Rozmus explica que Juan Pablo II ocupa un lugar especial en el corazón de los habitantes de Castel Gandolfo. El nombre del santo Pontífice aparece constantemente en los relatos de los feligreses: «El domingo vi a personas con lágrimas en los ojos. Muchos recordaban su infancia, cuando los Papas venían regularmente a Castel Gandolfo. Se hablaba mucho de San Juan Pablo II. Los habitantes dicen simplemente: “Era nuestro Papa”. Y cuando lo recuerdan, realmente se percibe la emoción. El regreso de León XIV hace revivir esos recuerdos y le da a la gente la sensación de que esta hermosa tradición pontificia aún continúa”.

Cuatro siglos de presencia de los Papas

Las vacaciones del Papa de este año también coinciden con un importante aniversario. De hecho, en 2026 se cumplirán 400 años desde el inicio de la tradición de las estancias de verano de los pontífices en Castel Gandolfo, iniciada por Urbano VIII en 1626. «Junto con la Diócesis, las autoridades municipales y la parroquia, estamos preparando las celebraciones de este aniversario. Es una ocasión extraordinaria —concluye el padre Tadeusz Rozmus— para recordar cuatro siglos de presencia de los Sucesores de Pedro en Castel Gandolfo y para destacar la importancia de este lugar en la historia de la Iglesia».

El Papa asomándose desde el Palacio Apostólico de Castel Gandolfo, en el fondo, el lago de Albano
El Papa asomándose desde el Palacio Apostólico de Castel Gandolfo, en el fondo, el lago de Albano   (@Vatican Media)

Gracias por haber leído este artículo. Si desea mantenerse actualizado, suscríbase al boletín pulsando aquí.

07 julio 2026, 12:34