El Episcopado de Panamá invita a reconstruir la unidad nacional
Rocío García - Ciudad del Vaticano
“Hacemos un urgente llamado nacional al reencuentro”. Con estas palabras, los obispos de Panamá concluyeron su Asamblea Ordinaria, celebrada del 29 de junio al 3 de julio de 2026, en la que invitaron a toda la sociedad a reconstruir el diálogo, fortalecer la unidad y renovar el compromiso con el bien común.
Durante cuatro días, los miembros de la Conferencia Episcopal de Panamá se reunieron en un clima de oración, escucha de la Palabra de Dios, diálogo y discernimiento para reflexionar sobre los principales desafíos que enfrenta el país. A la luz del Evangelio y del magisterio del Papa León XIV, los pastores analizaron diversas realidades sociales y pastorales, renovando su compromiso de acompañar al pueblo panameño con cercanía y esperanza.
Solidaridad con el pueblo venezolano
Uno de los primeros gestos del mensaje final fue la cercanía con el pueblo venezolano, que atraviesa un momento de profundo dolor tras el devastador terremoto que ha dejado numerosas víctimas y familias gravemente afectadas. Los obispos expresaron su oración y comunión fraterna, e invitaron a traducir esa solidaridad en acciones concretas.
En ese sentido, convocaron a todas las comunidades parroquiales a una colecta nacional el domingo 5 de julio en todas las celebraciones eucarísticas. "Invitamos a todas las comunidades parroquiales del país a unirse a la colecta nacional… cuyos aportes serán destinados a brindar ayuda a nuestros hermanos y hermanas de Venezuela", señala el comunicado.
El desafío de reconstruir la unidad nacional
Otro de los ejes centrales de la Asamblea fue la preocupación por la creciente crisis del tejido social en Panamá. Los obispos advirtieron que la polarización, el debilitamiento del diálogo, la pérdida de confianza en las instituciones, las dificultades económicas, el desempleo y la incertidumbre que viven muchas familias y jóvenes están debilitando la convivencia y comprometiendo el futuro del país.
Ante este panorama, hicieron un urgente llamado al reencuentro nacional, convencidos de que la reconciliación es el camino para reconstruir la confianza y fortalecer el bien común. Subrayaron que "no podremos construir un país más justo, fraterno y próspero mientras prevalezcan la confrontación sobre el diálogo, la descalificación sobre la escucha y los intereses particulares sobre el bien común".
Por ello, invitaron a todos los sectores de la sociedad a asumir su responsabilidad en la construcción de un Panamá más unido: "Es tiempo de reencontrarnos como una sola familia nacional…", afirmaron.
La dignidad humana, fundamento de la justicia
Los obispos reafirmaron que la dignidad de toda persona debe ser el fundamento de la vida nacional, por lo que exhortaron a fortalecer el Estado de Derecho, la independencia de los órganos del Estado y la credibilidad de las instituciones.
Recordaron que "allí donde la ley deja de ser igual para todos, la justicia pierde su fuerza, la confianza ciudadana se erosiona y la democracia se debilita". En este sentido, insistieron en que el respeto a la legalidad y a la dignidad humana es indispensable para una sociedad reconciliada, justa y en paz.
El sistema penitenciario interpela la conciencia nacional
Otro de los temas abordados fue la situación del sistema penitenciario. Los obispos subrayaron que las personas privadas de libertad deben ser reconocidas en su dignidad, la cual, como criaturas de Dios, no puede ser anulada por ninguna circunstancia.
Por ello, exhortaron al Estado y a la sociedad a impulsar políticas penitenciarias que, sin renunciar a la justicia, promuevan la rehabilitación integral, la reinserción social y el respeto de los derechos fundamentales.
El agua, don de Dios y bien común
El comunicado expresó también una especial preocupación por la falta de acceso al agua potable en distintos sectores del país, una realidad que afecta a familias, niños, adultos mayores y comunidades enteras.
Los obispos recordaron que el agua es un don de Dios, un derecho humano fundamental y un bien común que debe ser protegido y garantizado para todos, citando al Papa Francisco: "El acceso al agua potable y segura es un derecho humano básico, fundamental y universal" (Laudato si’, 30). En ese sentido, llamaron a buscar soluciones concretas y urgentes.
Durante la Asamblea, los obispos también escucharon a representantes de la Autoridad del Canal de Panamá y de comunidades de Río Indio, Donoso y otras zonas vinculadas al proyecto hídrico, en un espacio de diálogo y escucha.
Un compromiso renovado con el Evangelio y la paz
Finalmente, la Conferencia Episcopal de Panamá renovó su compromiso de anunciar el Evangelio, defender la dignidad de toda persona, acompañar a las familias y promover la reconciliación, la justicia y la paz, en sintonía con el llamado del Papa León XIV: "Que cada cual se fije bien de qué manera construye" (Magnifica Humanitas, 229).
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