Monseñor Inácio Saúre, arzobispo de Nampula y presidente de la CEM, con el papa León XIV Monseñor Inácio Saúre, arzobispo de Nampula y presidente de la CEM, con el papa León XIV 

Mozambique: Convertir la tragedia en un camino hacia la conversión y la renovación

«Monseñor Osório fue asesinado porque amaba la vida. Es un mártir de la fe y una Iglesia de mártires es una Iglesia fuerte, firme»: un mes después del asesinato del obispo de Quelimane, el presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Saure, relata el encuentro con el papa León XIV. «El Santo Padre sigue de cerca el caso e invita a transformar esta tragedia en un camino de esperanza».

Bernardo Suate – Ciudad del Vaticano

A un mes de la muerte de monseñor Osório Afonso, obispo de Quelimane asesinado en su residencia, el presidente de la Conferencia Episcopal de Mozambique (CEM), monseñor Inácio Saure, el vicepresidente, monseñor João Carlos, y el arzobispo emérito de Beira, monseñor Claudio Dalla Zuanna, se reunieron con el Papa León XIV y con diversos organismos de la Santa Sede. En una entrevista, los obispos señalaron que el Santo Padre manifestó su cercanía y solidaridad no solo mediante lo que escribió o declaró públicamente, sino también «por lo que percibimos durante el encuentro con el Santo Padre: nos dimos cuenta de que conoce muy bien la realidad que estamos viviendo en Mozambique».

Con profundo dolor y gran preocupación

La Iglesia en Mozambique vive este dramático acontecimiento con profundo dolor y gran preocupación desde el momento en que la noticia del homicidio se difundió, la mañana del 6 de junio. La Conferencia Episcopal designó además al obispo de Alto Molócuè, monseñor Estevão Ângelo Fernando, como punto de referencia para seguir de cerca la situación de la diócesis de Quelimane, tal como explicaron los obispos en la entrevista. Sin embargo, el presidente de la Conferencia Episcopal expresó su pesar porque, hasta hoy, todavía no existe ninguna versión oficial de los hechos. «Lo único que se ha hecho público es que el obispo fue asesinado con disparos de arma de fuego, no con una simple pistola, sino con un arma de gran calibre, un arma de guerra. Después del homicidio fue detenido el canciller de la diócesis, estrecho colaborador del obispo; posteriormente también fue detenido otro sacerdote, el padre Celso, y fueron incautados los teléfonos móviles de monseñor Osório y de monseñor Estevão Ângelo Fernando, nombrado administrador apostólico de Quelimane».

Urge esclarecer a los autores materiales, los autores intelectuales y los móviles del crimen

Los obispos de Mozambique con el Papa León XIV
Los obispos de Mozambique con el Papa León XIV

Como reiteró monseñor Inácio Saure, todo el caso se encuentra actualmente en manos del SERNIC (Servicio Nacional de Investigación Criminal) y «nosotros, como Iglesia, no hemos recibido ninguna información oficial sobre lo que está ocurriendo». Siguen, por tanto, sin respuesta las preguntas fundamentales: ¿quién mató realmente a monseñor Osório, quién ordenó el crimen y cuáles fueron los móviles del asesinato? Los obispos llamaron además la atención sobre las versiones que en los últimos días han circulado en la prensa y en las redes sociales acerca de la investigación, según las cuales el crimen estaría relacionado con problemas internos del gobierno de la Iglesia, como si se tratara exclusivamente de una cuestión eclesial.

Un contexto de violencia vivido cotidianamente

La muerte de monseñor Osório provocó un profundo dolor en todo el pueblo, que sigue preguntándose «cómo es posible que un pastor haya sido asesinado en su propia casa», afirmó el arzobispo de Maputo, monseñor João Carlos, subrayando que todos esperan de la Iglesia una palabra de esperanza. El vicepresidente de la CEM observó además que en Mozambique ocurre con frecuencia que, mientras las investigaciones aún están en curso, algunos medios de comunicación comienzan a difundir insinuaciones e hipótesis infundadas, comprometiendo la búsqueda de una verdad objetiva y serena.

Los desafíos internos de la Iglesia y la necesidad de una investigación creíble

Según el episcopado mozambiqueño, la muerte de monseñor Osório también ha puesto de manifiesto la existencia de problemas internos que la Iglesia está llamada a afrontar mediante un serio examen de conciencia. Entre los principales desafíos se encuentra el de la coherencia entre lo que se anuncia y lo que viven algunos sacerdotes y personas consagradas. Los obispos señalan además el fenómeno de personas económicamente influyentes que apoyan a algunos candidatos al sacerdocio presentándose como «padrinos», pero que terminan condicionando la actuación del futuro sacerdote y, en ocasiones, también la de quienes ya han sido ordenados.

El desafío de la búsqueda de la verdad

Los obispos con el Papa León XIV
Los obispos con el Papa León XIV

Al repasar la historia reciente de Mozambique, los obispos recuerdan con amargura que las investigaciones sobre los asesinatos de importantes dirigentes políticos, altos funcionarios del Estado y periodistas «casi nunca llegan a hacer salir a la luz toda la verdad», aquella que permitiría esclarecer quién cometió el crimen, quién lo encargó y qué responsabilidades penales corresponden a los culpables, condición indispensable para una reconciliación real de la sociedad. Sin embargo, la esperanza no debe perderse. Para monseñor Saure, la visita a Roma sirvió precisamente para reafirmar que «queremos sentirnos realmente acompañados por toda la Iglesia, para que sea toda la Iglesia la que busque respuestas creíbles, porque están fundadas en la verdad, respecto a este caso».

Donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia

En la tragedia de la muerte de monseñor Osório, los obispos mozambiqueños ya ven perfilarse un camino por recorrer, fortalecido precisamente por el encuentro con la Santa Sede. «Hemos percibido que la Santa Sede, el Papa y todos sus colaboradores creen que Mozambique puede crecer a partir de esta dolorosa realidad», afirmó el arzobispo de Maputo, monseñor João Carlos. «Podemos llegar a comprender mejor también la manera en que el mal actúa en medio de nosotros y, precisamente por eso, aprender a prevenirlo y a salir de esta situación más fuertes».

El legado de monseñor Osório

 

Monsignor Osório Citora Afonso, vescovo di Quelimane
Monsignor Osório Citora Afonso, vescovo di Quelimane

Para los obispos de Mozambique, el siguiente paso será compartir con toda la Conferencia Episcopal lo vivido en Roma, continuando el camino ya iniciado de búsqueda de la verdad, esperanza, reconciliación y purificación, para sanar esta herida. Es un camino que no puede recorrerse en solitario, sino juntos, en el espíritu de la sinodalidad, mediante iniciativas que se promoverán en las distintas diócesis, para dar continuidad al legado dejado por monseñor Osório: el de un auténtico pastor que entregó su vida anunciando el Evangelio a todas las personas de buena voluntad.

Por último, monseñor Inácio Saure declaró que «monseñor Osório fue asesinado porque amaba la vida. Es un mártir de la fe y una Iglesia de mártires es una Iglesia fuerte, firme. Así es como la Iglesia en Mozambique está viviendo este acontecimiento: con un dolor inmenso, pero también con una gran esperanza. Porque, en definitiva, el martirio es lo que fortalece a la Iglesia: provoca sufrimiento, pero hace a la Iglesia más fuerte».

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10 julio 2026, 11:04