Argüello: "Nos toca acoger el impulso del Papa y hacerlo anuncio"

Tras la intensa visita apostólica del Papa León XIV a España, el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Monseñor Luis Argüello, reflexiona sobre el impacto de este encuentro. El prelado destaca el fuerte llamado del pontífice a la espiritualidad eucarística y a la comunión, e insta a la Iglesia local a canalizar la alegría vivida en las calles en propuestas concretas de crecimiento, ardor misionero y caridad, sin que los límites humanos sirvan de excusa.

Patricia Ynestroza - Gran Canaria 

Ha concluido el viaje apostólico del Papa León XIV en España. Participó en 26 actos institucionales, pastorales y sociales,  más la conferencia de prensa que hizo mientras viajaba de Roma a Madríd, y la que hará a su regreso de Tenerife a Roma.  Pronunció 22 alocuciones: doce discursos, cinco homilías y cinco saludos.

El presidente de la Conferencia Episcopal Española, Mons. Luis Argüello García, habló con Vatican News para hacer un balance de lo que sacudió a España en esta visita.

Tenemos con nosotros al Presidente de la Conferencia Episcopal Española, Monseñor Arguello, Eminencia. En primer lugar, hace poquito se han encontrado con el Papa en la Catedral todos los obispos de las Canarias. En su discurso, el Papa invitó a poner el énfasis en la espiritualidad eucarística. ¿Cómo se interpreta esto para los obispos de Canarias?

 Yo creo que ha sido, a lo largo de toda la visita apostólica, de las diversas diócesis de España, ha habido como una insistencia grande en el Evangelio como fuente de luz, en la mirada a la cruz, y todo esto se resume en la Eucaristía.

La Eucaristía es el misterio pascual de Jesucristo, es la cruz encendida en luz. Por otra parte, es fuente de comunión, el Papa nos ha hecho un llamamiento muy fuerte a la comunión, también a la comunión de los obispos, a la comunión con todo el ministerio ordenado y a la comunión en la Iglesia, y a la entrega, porque la Eucaristía es el sacramento del cuerpo entregado. O sea, que luz que brota de la palabra, cruz que nos acerca al dolor y a los dolores de los hombres del tiempo, y comunión para ser cuerpo entregado que anuncia la luz de la cruz gloriosa.

Monseñor, el Papa en Madrid abordó temas como la unidad, hizo un panorama de la realidad en el Parlamento, se encontró con los jóvenes, que sean sal de la tierra y luz del mundo, después con la comunidad diocesana, y luego en Barcelona esta belleza con la inauguración de la Sagrada Familia, y ahora el momento de la caridad, el momento en el cual pudimos ver testimonios que nos sacudieron a cada uno de nosotros, porque es algo que no ha cesado, continúa. ¿Cómo cree que va a quedar España en un antes y un después de esta visita?

Yo en estas horas pensaba que todo el trabajo de preparación ha sido intenso, porque no ha habido mucho tiempo, pero ahora ya pienso en el trabajo de acoger este impulso, esta llamada tan fuerte que ha hecho el Papa, y que gracias a Dios ha entrado por la puerta de la alegría. Yo creo que la alegría por la presencia del Papa, la respuesta de tanta gente en la calle, las aclamaciones al Papa, es una alegría que no brota de otra cosa que no sea el encuentro con el Señor en la Iglesia.

Y ahora nos toca acoger este impulso y hacerle vida, anuncio, propuestas concretas y pasos adelante. También es verdad que el Papa ha dialogado mucho con la fragilidad, con el límite, para que no convirtamos nuestra fragilidad o nuestros límites en una especie de excusa, sino al contrario, ver las posibilidades que pueden tener los límites para darles la vuelta y convertirles en una oportunidad para el crecimiento de la Iglesia, en comunión, en ardor misionero y en testimonio de la caridad.

Gracias por haber leído este artículo. Si desea mantenerse actualizado, suscríbase al boletín pulsando aquí

12 junio 2026, 17:00