Diálogo del Papa León XIV con la presidencia del Episcopado venezolano, lunes 4 de mayo de 2026 Diálogo del Papa León XIV con la presidencia del Episcopado venezolano, lunes 4 de mayo de 2026

González: El Papa está atento a la realidad venezolana y nos llama a la unidad

El presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana describe como “muy significativo” el encuentro del Episcopado con León XIV el lunes 4 de mayo. En diálogo con los medios vaticanos, el prelado ilustra el compromiso de la Iglesia con la unidad, la cercanía al pueblo y la construcción de paz y justicia.

Sebastián Sansón Ferrari - Ciudad del Vaticano

La visita de la presidencia de la Conferencia Episcopal Venezolana al Vaticano ha marcado un momento de especial relevancia para la Iglesia en el país sudamericano. En este marco, el encuentro con el Papa León XIV ha permitido compartir de primera mano la realidad venezolana y fortalecer la comunión eclesial.

Monseñor Jesús González de Zárate, arzobispo de Valencia y presidente del episcopado, destaca la cercanía y el conocimiento que el Pontífice tiene de Venezuela. La reunión no solo sirvió para exponer los desafíos que enfrenta el pueblo, sino también para presentar el trabajo pastoral de la Iglesia y sus líneas de acción para los próximos años.

En este horizonte, la sinodalidad, la unidad y la esperanza se presentan como ejes centrales. La reciente canonización de los primeros santos venezolanos y el impulso del Papa a construir caminos de justicia y paz refuerzan la misión de la Iglesia de acompañar al pueblo en medio de sus dificultades.

Entrevista completa al presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV)

La visita a nuestros estudios se enmarca en una semana muy importante para el episcopado venezolano, porque han tenido la gracia de reunirse con el Santo Padre León XIV. ¿Cómo han vivido este encuentro?

Ha sido un momento cargado de significación porque nos ayuda a crecer en la comunión con la Iglesia Universal, con el ministerio del Santo Padre León. Es la primera vez que, como presidencia de la Conferencia Episcopal, tenemos la oportunidad de encontrarnos comunitariamente con él. Antes pudimos verlo con motivo de las canonizaciones, pero esta visita, que es una iniciativa que se repite en el tiempo, permite que la presidencia de la Conferencia Episcopal, periódicamente, al menos una vez en cada periodo, venga a compartir con el Santo Padre y sus colaboradores las alegrías y también las inquietudes de los obispos de Venezuela y también del pueblo venezolano.

Ha sido muy hermoso ver cómo el Papa conoce bien la situación de Venezuela, ha intervenido en esos momentos para priorizar el bienestar del pueblo venezolano, el bien común, que reine la justicia, la libertad, la verdad en medio de las situaciones que nos toca vivir.

También ha sido una oportunidad para que podamos compartir con él el día a día, lo ordinario de la actividad pastoral de la Conferencia Episcopal y de los obispos de Venezuela. Hemos salido gratamente complacidos de esta visita por la atención, por la cercanía, también por las preguntas que el Santo Padre nos ha hecho, que indican que él está atento a nuestras situaciones.

Foto de grupo del Santo Padre con la presidencia de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV)
Foto de grupo del Santo Padre con la presidencia de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV)   (@VATICAN MEDIA)

¿Cuáles fueron esos principales temas, los sueños, las alegrías, los dolores que han abordado?
Intervinimos cada uno de los obispos presentando una realidad. Tras darle gracias por sus intervenciones y también por la canonización, se hizo una presentación completa del panorama político, social y económico de nuestro país, con todas las realidades que ello implica: una pobreza generalizada, fallas importantes en los servicios públicos, las aspiraciones también de democratización que vive el pueblo venezolano, particularmente después de los acontecimientos del 3 de enero que implican una nueva etapa en la vida política de nuestro país.

También la situación de la migración de millones de venezolanos, situaciones dolorosas como la de los presos políticos y los procesos que se han generado en los últimos meses en busca, como decía antes, de la democratización del país. Igualmente, la actividad de la Iglesia en función de construir la sinodalidad, la experiencia de la comunión entre los obispos, lo que ha significado para nosotros la vivencia del jubileo de la esperanza, un elemento importante dado las dificultades que nos toca vivir.

Particularmente, la proyección que en la vida cotidiana de los venezolanos tiene la canonización de los primeros santos del país. También hemos compartido con él los programas que estamos llevando adelante y que van a quedar recogidos en el plan trienal de la conferencia episcopal.

¿Qué nos podría adelantar de este plan trienal del camino de la Iglesia en Venezuela?
El plan trienal está centrado fundamentalmente en el tema de la sinodalidad. En ese sentido acompañamos la dinámica general de la Iglesia, inspirados en el pasaje bíblico de Emaús, invitando a todas las instancias de la vida eclesial a caminar juntos, reforzando los organismos e instancias de comunión eclesial, formando también para la sinodalidad.

Los servicios de la conferencia episcopal a favor de las diócesis contribuyen a ese tipo de formación, reforzando reuniones periódicas con los vicarios de pastoral y con instancias de representación nacional de la vida religiosa y también del laicado.

Todo lo que tiene que ver con la atención de las necesidades del pueblo venezolano es clave. Una de las realidades que se han puesto en evidencia en los últimos tiempos es la necesidad de estar cerca de nuestra gente. Caminar juntos también significa acompañar las alegrías, las tristezas, los dolores, los sufrimientos y las inquietudes del pueblo venezolano, dando respuesta a sus aspiraciones en la construcción de una sociedad conforme al querer de Dios.

El Papa invitaba a emprender caminos de justicia y de paz. ¿Cómo han calado estas palabras en el corazón de los venezolanos?
Son una muestra de la cercanía del Santo Padre. Pensar que los acontecimientos sucedieron el día 3 y que al día siguiente ya una voz tan autorizada hiciera este llamado fue acogido por los obispos, sacerdotes, religiosos y todo el pueblo fiel de Venezuela como un signo de cercanía.

Luego, unos días después, en su encuentro con el cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede, volvió a abordar la situación de nuestro país. Descubrimos en ello un signo grande de cercanía porque además representa las aspiraciones de nuestro pueblo. Nuestro pueblo ha querido resolver sus problemas en un clima de paz, en respeto de la verdad y de la justicia.

Estamos en una nueva etapa política en la cual debemos priorizar valores como la justicia, la paz, la verdad, la tolerancia, el respeto mutuo y la dignidad de la persona, que es lo propio de la enseñanza de la Iglesia.


¿Qué reflexión le suscita el primer aniversario del pontificado de León XIV?
Creo que la Iglesia en América Latina debe estar muy agradecida porque se nos ha dado un Papa cercano, que conoce profundamente nuestra realidad. Así como el Papa Francisco fue claramente latinoamericano, en el Papa León sentimos también esa cercanía, aunque su origen sea norteamericano, porque su vida misionera se desarrolló en nuestro continente.

En sus enseñanzas, su lenguaje y su actitud refleja el modo de sentir de la Iglesia en América Latina, que tiene una gran experiencia que compartir con la Iglesia universal. Temas como la sinodalidad encuentran aquí una amplia tradición, como lo demuestra la experiencia del Consejo Episcopal Latinoamericano y las conferencias generales del episcopado.

También el tema de la misión, que él ha vuelto a poner en el centro, está en continuidad con procesos eclesiales anteriores. Hay una continuidad en la enseñanza de los pontífices, cada uno con su estilo propio. Valoramos en el Papa su capacidad de escucha y su apertura.

El Papa León XIV saluda a la ciudad de Roma y al mundo en la bendición Urbi et Orbi el domingo de Pascua en 2026
El Papa León XIV saluda a la ciudad de Roma y al mundo en la bendición Urbi et Orbi el domingo de Pascua en 2026   (@Vatican Media)

¿Hubo algún llamado especial del Papa durante el encuentro?

Los últimos Papas han insistido de cara al episcopado siempre en llamarnos a la unidad. Un modo de mostrar al pueblo venezolano esa necesidad de encuentro, de reconciliación, de superación de dificultades, es que nosotros mismos vivamos como obispos esa dinámica, y creo que hemos sido consecuentes con el llamado que ya desde el Papa Juan Pablo II se nos hacía a estar muy unidos y a estar muy cerca de las personas.

Es el llamado que también en esta oportunidad nos ha reiterado el Papa, junto con su ofrecimiento de oraciones y sus bendiciones para el pueblo venezolano.

¿Qué líneas de acción pastoral se refuerzan a partir de este encuentro?

Es una convicción nuestra el trabajo por la unidad en la Iglesia. Primero la unidad entre los obispos, o sea, la Conferencia Episcopal, que es una instancia para la comunión eclesial, para compartir la reflexión, la oración, la vida, la misión y también como instancia animadora de la comunión y la corresponsabilidad con la vida religiosa en nuestro país, que gracias a Dios siempre ha estado en sintonía con las reflexiones e iniciativas de los obispos, además con el mundo laical organizado. Se refuerza esta línea de la sinodalidad. 

¿Qué ha significado la canonización de José Gregorio Hernández y Carmen Rendiles?
Los venezolanos esperamos por muchos años la canonización del doctor José Gregorio Hernández y también en los últimos años de madre Carmen Rendiles. Por eso hemos recibido la noticia de su canonización, la posterior canonización, como un regalo maravilloso de Dios que nos han dado tanto el Papa Francisco como el Papa León.

Se ha puesto en evidencia con motivo de estas canonizaciones antes, durante y después, que estos dos santos son un punto de encuentro, un punto de unidad del pueblo venezolano. No hay ningún sector político, no hay ningún sector social, no hay ninguna región de Venezuela que haya quedado excluida de la celebración de la canonización. Incluso los venezolanos que viven fuera de Venezuela o los extranjeros que viven en Venezuela se han reconocido como una sola familia en torno a la canonización de estos santos.

El lema de la campaña que motivaba la canonización decía santos para todos. No es simplemente una frase hermosa, es la realidad. O sea, José Gregorio Hernández y Madre Carmen Rendiles, sus virtudes, su ejemplo, la raíz que tienen en el pueblo católico venezolano, han sido un punto de unidad que ha renovado la fe y también la esperanza de un pueblo que sufre.

La canonización viene como un regalo de Dios en circunstancias concretas. Luego de la canonización se han dado eventos en la vida nacional que han causado inquietud, preocupación, angustia para muchas personas. Sin embargo, el pueblo, la gente de Venezuela, cada uno de nosotros puede transitar en medio de estas realidades sostenidos por la fe y confiados en la intercesión de estos santos venezolanos.

Misa en acción de gracias por la canonización de José Gregorio Hernández y la hermana Carmen Rendiles el lunes 20 de octubre de 2025
Misa en acción de gracias por la canonización de José Gregorio Hernández y la hermana Carmen Rendiles el lunes 20 de octubre de 2025   (@Vatican Media)


Para concluir, ¿qué mensaje deja a la Iglesia en Venezuela y América Latina?
Invito a todos a tener presente a Venezuela en la oración y a ayudar, cada uno según sus posibilidades, a responder a las realidades que vive el país.

Los grandes problemas deben ser enfrentados en primer lugar por los venezolanos, pero necesitamos también el apoyo, el cariño y la cercanía de otros pueblos.

El pueblo reclama participar en los procesos de transformación, también a través de vías institucionales como el voto, y ese acompañamiento internacional ha sido muy significativo.

Antes de terminar, un gesto simbólico: el regalo al Papa.
Sí, fueron dos obsequios. Uno, una casulla con la imagen de la Virgen de Coromoto, patrona de Venezuela, que expresa la profunda devoción mariana del pueblo.

Y el otro, una camiseta de la selección venezolana de béisbol, que forma parte de nuestra idiosincrasia. Ver al Papa con una camiseta que dice “Venezuela” es un mensaje claro de cercanía y afecto hacia nuestro país.

Intercambio de obsequios con el Papa León XIV, 4 de mayo de 2026
Intercambio de obsequios con el Papa León XIV, 4 de mayo de 2026   (@VATICAN MEDIA)

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07 mayo 2026, 15:19