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Armendáriz: El Sínodo nos invita a establecer “prácticas y estructuras renovadas”

El Arzobispo de Durango, México, compartió con Vatican News las acciones concretas que ha estableciendo en su arquidiócesis en esta Fase de Implementación de la Sinodalidad, con el fin de realizar una conversión sinodal tangible en las diversas realidades eclesiales. Monseñor Armendáriz: “Estamos experimentado prácticas y estructuras renovadas, que hagan que la vida de la Iglesia sea cada vez más sinodal”.

Renato Martinez – Ciudad del Vaticano

“La gran esperanza es que no se piense que el Sínodo terminó con la Segunda Sesión, sino que se consolide este proceso espiritual, y los pastores junto con los laicos en todas las estructuras pastorales y niveles de Iglesia, lo asimilemos e implementemos, de tal manera que sea parte de nuestro estilo de vida eclesial”, esta es la esperanza de monseñor Faustino Armendáriz Jiménez, Arzobispo de Durango, México, miembro de la Comisión Teológica del Sínodo sobre la Sinodalidad, explicando las iniciativas que ha puesto en marcha en su arquidiócesis, en esta Tercera Fase de Implementación del Sínodo, denominada: “Para una Iglesia sinodal”.

Escucha y descarga la entrevista con monseñor Faustino Armendáriz Jiménez

Inicio de la fase de implementación

El Arzobispo de Durango recordando las palabras que el Papa Francisco pronunció al inicio del proceso sinodal, cuando dijo que, «El camino de la sinodalidad es el camino que Dios espera de la Iglesia del tercer milenio», subrayó que, este es compromiso programático para la Iglesia, especialmente, en esta Fase de Implementación.

“Luego de haber vivido la última sesión en Roma, en octubre de 2024, inició la Fase de Implementación inaugurada por el Papa Francisco con la Nota de Acompañamiento del 24 de noviembre de 2024, mediante la cual se entregó el Documento Final a toda la Iglesia. En un acto sin precedentes en la historia de la institución sinodal, el Papa declaró que el Documento Final ‘participa del Magisterio ordinario del Sucesor de Pedro’ y pidió a todos que sea recibido como tal”.

Proceso sinodal en la Arquidiócesis de Durango

A partir de su experiencia como miembro de la Comisión Teológica del Sínodo sobre la Sinodalidad y después de haber participado en las dos Fases iniciales del Sínodo, monseñor Armendáriz ha puesto en marcha diferentes iniciativas que hagan que la vida de la Iglesia sea cada vez más sinodal.

“Como Iglesia particular de Durango, siguiendo las pistas marcadas por la Secretaría General del Sínodo en el mes de julio de 2025, hemos iniciado ya la Fase de Implementación cuyo itinerario está marcado hasta el año 2028 y que tiene como objetivo: experimentar prácticas y estructuras renovadas, que hagan que la vida de la Iglesia sea cada vez más sinodal, así como identificar caminos concretos e itinerarios formativos para realizar una conversión sinodal tangible en las diversas realidades eclesiales”.

“Prácticas y estructuras renovadas”

En este sentido, para cumplir con este objetivo el Arzobispo de Durango esta llevado a cabo algunas acciones concretas en su Arquidiócesis, estableciendo “prácticas y estructuras renovadas” para realizar una conversión sinodal tangible en las diversas realidades eclesiales.

“Hemos conformado un Equipo Diocesano de Animación Sinodal, que busca promover y facilitar la promoción del dinamismo sinodal en los contextos concretos de toda la Arquidiócesis; para ello, hemos identificado herramientas y metodologías adecuadas para poner en marcha estas prácticas sinodales. Asimismo, hemos conformado Equipos sinodales parroquiales que reciben formación y aseguran la realización de prácticas sinodales motivadas por la escucha, el discernimiento y la toma de decisiones. Además, hemos realizado y han sido calendarizadas en nuestra programación anual, sesiones de formación para los enlaces sinodales con la finalidad de leer y reflexionar el Documento final del Sínodo. También, se está practicado la conversación en el Espíritu como una herramienta sinodal efectiva para lograr la escucha, el diálogo y la participación real del Pueblo de Dios en la toma de decisiones. Y esto se complementa con la creación y perseverancia de las pequeñas comunidades y del ejercicio del visiteo misionero”.

Compromisos y expectativas en la Iglesia y en la Arquidiócesis

Finalmente, la arquidiócesis de Durango se une a las intenciones del Papa León XIV que este proceso sinodal nos impulse a “la promoción de una espiritualidad sinodal; a un acceso efectivo a funciones de responsabilidad y roles de liderazgo para laicos y laicas; a la práctica del discernimiento y la activación de procesos decisionales con estilo sinodal; a la experimentación de formas adecuadas de transparencia y rendición de cuentas; a la corresponsabilidad de los organismos de participación previstos por el Derecho; a la celebración de Asambleas a nivel parroquial y decanal; a la renovación misionera sinodal de las parroquias; a la práctica de la conversación en el Espíritu como una metodología sinodal de escucha y discernimiento”.

La misión no es una opción

Y con la esperanza de que no se piense que el Sínodo terminó con la Segunda Sesión de 2024, monseñor Armendáriz alienta a que este proceso espiritual se consolide, y señala que, los pastores junto con los laicos en todas las estructuras pastorales y niveles de Iglesia, lo asimilemos e implementemos.

“De tal manera que sea parte de nuestro estilo de vida eclesial, que se refleje en los procesos pastorales, independientemente de la realidad que se viva, con orden y con la orientación decididamente misionera, porque la misión no es una opción, sino que es la tarea fundamental que nos dejó el Señor, antes de ascender a los cielos, lo cual implica un compromiso de todos los bautizados”.

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26 marzo 2026, 10:15