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"La defensa de la vida no es solo una cuestión de fe, sino una exigencia de la recta razón y de la ciencia", aseguran los pastores. "La defensa de la vida no es solo una cuestión de fe, sino una exigencia de la recta razón y de la ciencia", aseguran los pastores.

"La vida, un don inviolable": Iglesia en España se prepara a la Jornada por la Vida

En una carta, los obispos muestran su preocupación por la tendencia a elevar el aborto a la categoría de "derecho", "incluso con rango constitucional o en cartas de derechos fundamentales". "El aborto -escriben- nunca puede constituir un derecho, ya que no existe el derecho a eliminar una vida humana".

Vatican News

"La Iglesia debe ser un hospital de campaña que cuide la carne de Cristo en los sufrientes. Los no nacidos son los más pobres entre los pobres, pues no pueden defenderse, ni siquiera gritar, ante la agresión", escribe la Conferencia Episcopal Española (CEE) en su mensaje con motivo de la Jornada por la Vida, que se celebrará el miércoles 25 de marzo de 2026, en concomitancia con la Solemnidad de la Anunciación del Señor. Para la fecha, el Episcopado difunde varios recursos, entre ellos un subsidio celebrante, un subsidio monitor y carteles en castellano, euskera, catalán y gallego.

"Nuestra mirada -añaden- no se queda solo en el seno materno; se dirige también a madres y padres que enfrentan dificultades a la hora de afrontar un embarazo". Asimismo, los prelados citan el reciente informe de la Fundación FOESSA, en el que se recoge que muchas mujeres ven su maternidad frustrada por "barreras estructurales" que parecen absolutamente insalvables: la precariedad laboral, la dificultad de acceso a la vivienda y la debilidad de las políticas públicas de apoyo a la familia.

Por tal motivo, quieren promover una "alianza social para la esperanza" a favor de la natalidad, que sirva, "por una parte, para construir juntos las condiciones necesarias para que nuestros jóvenes puedan plantearse formar una familia abierta a la vida y, por otra, para que ninguna mujer tenga que recurrir al aborto por sentirse sola o sin recursos". 

En otro pasaje importante de la misiva, evidencian que "la defensa de la vida no es solo una cuestión de fe, sino una exigencia de la recta razón y de la ciencia". En efecto, plantean que "la biología defiende unánimemente que, desde el momento de la fecundación, existe un organismo humano vivo e independiente, con un patrimonio genético propio, un desarrollo embrionario autónomo, ordenado y coordinado"

El aborto no es una conquista sino un fracaso personal y social

En el documento, los pastores llaman a todos los creyentes y personas de buena voluntad a ser "enamorados" de la vida y no simplemente "acostumbrados" a una cultura del descarte. En tal sentido, expresan su gratitud por las iniciativas impulsadas por organizaciones no gubernamentales y por personas concretas que acogen, acompañan y ayudan de manera integral a las mujeres embarazadas que tienen problemas. 

"El aborto -exclaman- no es una conquista, sino un fracaso personal y social".

“Soñamos con el día en que las futuras generaciones miren hacia atrás y les cueste creer que se sacrificaran millones de vidas en nombre de la libertad.”

La CEE manifiesta su preocupación por la tendencia a elevar el aborto a la categoría de "derecho", incluso con rango constitucional o en cartas de derechos fundamentales. "El aborto -aclara el Episcopado- nunca puede constituir un derecho, ya que no existe el derecho a eliminar una vida humana". Además, sostiene que vivimos en una sociedad que padece una "paradoja biopolítica".

La Conferencia Episcopal evoca también los comentarios vertidos por Monseñor Luis Argüello, presidente de la CEE, en su discurso inaugural de la pasada Asamblea Plenaria, cuando afirmó: "En un mismo hospital, es posible que un grupo de médicos esté decidido a salvar a un bebé de cinco meses y medio de gestación, mientras que otro grupo de médicos mata deliberadamente a un bebé de la misma edad en la habitación de al lado. Es totalmente legal. Del mismo modo, la legislación puede castigar con una multa de 15.000 euros y hasta dos años de cárcel si se destruye un huevo de águila, pero da todo el derecho a matar a un hijo con síndrome de Down hasta el final del embarazo".

De acuerdo con el también arzobispo de Valladolid, "esta incoherencia moral es un síntoma del debilitamiento de nuestra democracia, que parece incapaz de tutelar al más vulnerable de todos los seres: el no nacido".

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12 marzo 2026, 13:14