Cupich: reducir la guerra a un videojuego, un profundo fracaso moral
Antonella Palermo – Ciudad del Vaticano
“Es repugnante”. Así de tajante se mostró el cardenal Blase J. Cupich, arzobispo de Chicago, al calificar -durante la conferencia internacional por la paz “A Call to Conscience”, donde el sábado 7 de marzo, fue leído el mensaje del Papa- la decisión de la Casa Blanca de publicar, el jueves pasado en su cuenta oficial de X, un video con escenas de populares películas de acción, intercaladas con imágenes reales de los ataques contra Irán. “Una guerra real, con muerte real y sufrimiento real siendo tratada como si fuera un videojuego”, declaró el purpurado en una nota difundida en el sitio web de la arquidiócesis, “mientras más de mil hombres, mujeres y niños yacían muertos tras días de bombardeos con misiles estadounidenses e israelíes”.
La guerra se ha convertido en un deporte para espectadores
“Esta horrible representación -afirmó el cardenal estadounidense en su ‘llamado a la conciencia’- demuestra que ahora vivimos en una época donde la distancia entre el campo de batalla y la sala de estar se ha reducido drásticamente. La crisis moral que estamos enfrentando no es solo un asunto de la guerra en sí misma, sino también de cómo nosotros, los observadores, vemos la violencia, porque la guerra ahora se ha convertido en un deporte para espectadores o juego de estrategia”.
Mientras tanto, cientos de personas han muerto, madres y padres, hijas e hijos, incluidos decenas de niños “que cometieron el fatal error de ir a la escuela ese día”. Cupich recordó también que seis soldados estadounidenses fueron asesinados y observó: "Ellos también son deshonrados por esa publicación de redes sociales. Cientos de miles de desplazados, y muchos millones más están aterrorizados a lo largo del Medio Oriente".
Reducir la guerra a un juego es un fracaso moral
Asimismo, señaló que la plataforma de apuestas en línea Kalshi pagó recientemente una compensación de 2,2 millones de dólares a usuarios que no estaban satisfechos con la forma en que la empresa había liquidado los 55 millones de dólares apostados sobre la destitución del Líder Supremo iraní, Ali Jamenei, tras su asesinato.
Las palabras de Cupich son inequívocas: "Los periodistas ahora utilizan el término 'gamificación' de la guerra para describir esta dinámica. Qué profundo fracaso moral, porque la gamificación despoja de su humanidad a personas reales. No lo olvidemos, un 'acierto' no significa sumar puntos en el tablero; es una familia en duelo cuyo sufrimiento ignoramos cuando priorizamos el entretenimiento y la ganancia por sobre la empatía".
Electrizados y ciegos, así perdemos nuestra humanidad
"Nuestro gobierno está tratando el sufrimiento del pueblo iraní como telón de fondo -expresa además el arzobispo de Chicago- para nuestro propio entretenimiento, como si fuera simplemente otra pieza de contenido para ser hojeado mientras esperamos en la fila del supermercado. Pero al final, perdemos nuestra humanidad cuando nos emocionamos con el poder destructivo de nuestras fuerzas armadas. Nos volvemos adictos al “espectáculo” de las explosiones. Y el precio de este hábito es casi imperceptible, a medida que nos volvemos insensibles a los verdaderos costos de la guerra. Pero cuanto más tiempo permanezcamos ciegos ante las terribles consecuencias de la guerra, más arriesgaremos el don más preciado que Dios nos dio: nuestra humanidad".
Y concluye: "Yo sé que el pueblo estadounidense es mejor que esto. Tenemos el buen juicio de saber que lo que está sucediendo no es entretenimiento sino guerra, y que Irán es una nación de personas, no un videojuego que otros juegan para entretenernos".
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