En el interior de la iglesia patriarcal de Santa Madre de Dios en Estambul. El Patriarcado Armenio de Constantinopla es una jurisdicción autónoma de la Iglesia Apostólica Armenia en Turquía. En el interior de la iglesia patriarcal de Santa Madre de Dios en Estambul. El Patriarcado Armenio de Constantinopla es una jurisdicción autónoma de la Iglesia Apostólica Armenia en Turquía.

Semana por la unidad de los cristianos: la Iglesia Apostólica Armenia en primer plano

La Semana de oración por la unidad de los cristianos tiene lugar del 18 al 25 de enero en el hemisferio norte. Este año, las reflexiones han sido preparadas por la Iglesia Apostólica Armenia, bajo la coordinación del Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos y de la Comisión Fe y Constitución del Consejo Ecuménico de las Iglesias (CEI).

Donatella Coalova – Ciudad del Vaticano

Así como la tierra árida, seca y desolada necesita agua, también el mundo desgarrado y ensangrentado por la guerra y el odio anhela ardientemente la reconciliación y la koinonía -comunión-. En este contexto tan difícil, las palabras del Papa León XIV resuenan con aún más fuerza:

"¡Miren a Cristo! ¡Acérquense a Él! ¡Acojan su Palabra que ilumina y consuela! Escuchen su propuesta de amor para formar su única familia: en el único Cristo nosotros somos uno. Y esta es la vía que hemos de recorrer juntos, unidos entre nosotros, pero también con las Iglesias cristianas hermanas, con quienes transitan otros caminos religiosos, con aquellos que cultivan la inquietud de la búsqueda de Dios, con todas las mujeres y los hombres de buena voluntad, para construir un mundo nuevo donde reine la paz" (Homilía en la celebración eucarística con motivo del inicio del ministerio petrino, 18 de mayo de 2025).

En profunda sintonía con la predicación del Papa, la próxima Semana de oración por la unidad de los cristianos tendrá como tema:

“Uno solo es el cuerpo y uno solo el Espíritu, como una es la esperanza a la que habéis sido llamados” (Efesios 4,4).

La versión definitiva de los textos de este año fue elaborada del 13 al 18 de octubre de 2024 en la Santa Sede de Echmiadzín, en Armenia.

De hecho, el Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos y la Comisión Fe y Constitución del Consejo Ecuménico de las Iglesias confiaron la redacción de los textos al Departamento para las Relaciones Interconfesionales de la Iglesia Apostólica Armenia. Este coordinó al grupo ecuménico de cristianos armenios que redactó una primera versión y luego trabajó con el equipo internacional nombrado conjuntamente por el Dicasterio y el Consejo Ecuménico para finalizar los textos.

En Armenia, una constante preocupación por la unidad

Como explican las primeras páginas, las oraciones y reflexiones fueron preparadas por los fieles de la Iglesia Apostólica Armenia en colaboración "con sus hermanos y hermanas de las Iglesias armenias católica y evangélica". Los armenios tienen un pasado doloroso, marcado por varias dominaciones extranjeras, por las terribles violencias de 1915 y por la dureza del régimen soviético. Pero estas pruebas han despertado en el corazón de este pueblo un deseo apasionado de unidad. San Juan Pablo II escribió con razón en Ut unum sint: "Unidos en el seguimiento de los mártires, los creyentes en Cristo no pueden permanecer divididos". 

En la introducción teológica y pastoral del material para 2026, los redactores afirman con fuerza: "La unidad, más que un simple ideal, está en el corazón de nuestra identidad cristiana. Representa la esencia de la llamada de la Iglesia a reflejar la unidad armoniosa de nuestra vida en Cristo en la diversidad".

El texto subraya que en la Iglesia Apostólica Armenia la oración por la unidad es constante: "Al proclamar el Credo, los fieles declaran su fe en la Iglesia 'una, santa, católica y apostólica', profesando así la centralidad de la unidad de la fe para su vida espiritual. Este compromiso con la unidad encuentra su plena epresión en las elebraciones eucarísticas de la Iglesia, donde las oraciones de la comunidad se elevan no solo por los cristianos de todo el mundo y sus líderes espirituales, sino también por la unidad de la misma Iglesia. Cada domingo, en la Liturgia, los fieles se unen y cantan: 'La Iglesia se ha hecho una', es una manifestación tangible de una misma fe común y de un mismo fin compartido".

Las oraciones de san Nersés y san Gregorio de Narek

La celebración ecuménica de 2026 lleva por título "Luz de Luz para la Luz". Se trata de una adaptación de la "Oración del amanecer", una de las oraciones diarias de la Iglesia armenia, compuesta por el Catholicos san Nersés "el Agraciado" (1102-1173). Gran misionero, concentró en este texto sus reflexiones y oraciones sobre Cristo, Luz de Luz, para captar la atención de sus oyentes, muchos de los cuales pertenecían entonces al grupo de los "adoradores del sol", muy difundido en Armenia.

Conocido por sus escritos teológicos y sus himnos llenos de poesía y espiritualidad, san Nersés es también recordado por su compromiso en favor de la unidad de los cristianos. San Juan Pablo II habló de él como del "Catholicós que conjugó un amor extraordinario a su pueblo y a su tradición con una clarividente apertura hacia las otras Iglesias, en un esfuerzo ejemplar de búsqueda de la comunión en la plena unidad" (Carta apostólica con ocasión del 1700º aniversario del Bautismo del pueblo armenio, 2 de febrero de 2001, n. 7). La referencia explícita a esta gran figura en el material para la Semana de oración por la unidad de los cristianos 2026 es particularmente significativa.

Igualmente importante es la referencia a otro ilustre teólogo, místico y poeta armenio, venerado como santo tanto por católicos como por ortodoxos: san Gregorio de Narek (950-1005). En 2015, con motivo del centenario de las violencias contra los armenios, la Iglesia católica lo proclamó Doctor de la Iglesia. Inspirándose en uno de sus escritos, el texto para la Semana de oración recoge esta plegaria:

"Oh Jesucristo, Luz de la Luz, habita en nosotros, que nos hemos reunido para adorar tu santo y precioso nombre. Que tu resplandor vivificante encienda en entre nosotros un amor más profundo. Que tu luz radiante nos impulse a una unidad cada vez más floreciente. Como las diversas flores del jardín de tu Reino, que tu divino resplandor nos haga florecer en armonía. Y así, juntos, todos te alabemos y glorifiquemos siempre con alegría a ti, al Padre y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén". 

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13 enero 2026, 17:46