Comienzo del Año Jubilar de la Compañía de Santa Teresa de Jesús (Teresianas), 27 de enero de 2026 Comienzo del Año Jubilar de la Compañía de Santa Teresa de Jesús (Teresianas), 27 de enero de 2026

Teresianas inician celebraciones por 150 años de fundación

La Compañía de Santa Teresa de Jesús inauguró su año jubilar en Zaragoza con una eucaristía en la Basílica del Pilar, reuniendo a hermanas y laicos de todo el mundo y reafirmando su labor educativa, pastoral y social en 22 países de África, América y Europa.

Sebastián Sansón Ferrari - Ciudad del Vaticano

Este martes 27 de enero de 2026, la Compañía de Santa Teresa de Jesús comenzó las celebraciones por su 150º aniversario con una eucaristía en la Basílica del Pilar, en Zaragoza (España). Más de 300 hermanas y miembros de la Familia Teresiana se reunieron para participar en la misa presidida por el Arzobispo de Zaragoza, don Carlos Escribano, y concelebrada por varios sacerdotes, junto al equipo de Gobierno General de la congregación y las comunidades teresianas locales.

Al inicio de la ceremonia, las hermanas se fueron encontrando en los alrededores de la basílica y, a las 18 horas, inició la procesión de entrada junto a los sacerdotes. Durante la procesión, se portaron la reliquia de San Enrique, las Constituciones de la Compañía y la bandera de la congregación, símbolos que acompañaron la apertura del año jubilar.

Palabras de comunión y renovación

La coordinadora general de la Compañía, Hna. Ángela Cuadra, abrió la celebración con una monición de entrada en la que destacó la unión de las comunidades teresianas en los 21 países donde la congregación está presente. Recordó que la historia de la Compañía está “tejida por el Espíritu con la diversidad de tantos hilos de entrega, servicio, audacia evangélica y fidelidad” y señaló que el año jubilar debe ser “un nuevo comienzo, un volver al ‘amor primero’, una invitación a recrear el sueño de Enrique de Ossó y a escuchar con nuevo ardor la llamada a seguir ‘enteresianando’ el mundo”.

Las lecturas de la eucaristía, correspondientes a la festividad de san Enrique de Ossó, recordaron su vocación educativa y su dedicación al servicio del Señor. La primera lectura fue realizada por la directora general del Colegio Teresiano del Pilar, Dña. Mª Pilar Mayayo; el salmo, por la Vicaria General Hna. Pilar Liso; y la segunda lectura, por la Hna. Beatriz Sánchez. El Evangelio (Mateo 5,13-16) destacó cómo Enrique fue sal y luz de su época, un modelo que inspira hoy a la familia teresiana.

En su homilía, el Arzobispo Escribano evocó la noche de la inspiración de san Enrique y su capacidad de reconocer la fuerza transformadora de la mujer. Hizo hincapié en que “sois la sal de la tierra, la luz del mundo” y alentó a las hermanas a mantener vivo su camino y su misión, 150 años después.

Palabras del arzobispo Escribano

Ofrendas simbólicas y acción de gracias

Durante el ofertorio se presentaron el logo del aniversario y un cuenco con granos de mostaza, que simbolizan la inspiración de Enrique de Ossó de regenerar el mundo mediante la educación de la mujer al estilo de Teresa de Jesús. Las ofrendas fueron llevadas por cuatro hermanas, mientras que la directora del Colegio Enrique de Ossó y una miembro de la Familia Teresiana leían los textos correspondientes, acompañadas por un grupo de alumnos.

La eucaristía concluyó con la acción de gracias, leída por las hermanas Guadalupe Hoyos y Carmen Pardo, y una ofrenda floral a la Virgen del Pilar, en la que la Hna. Ángela Cuadra y cuatro hermanas representando a toda la Compañía depositaron simbólicamente el año jubilar bajo la mirada maternal de María.

Un aniversario global

El 27 de enero marca también el inicio de las celebraciones en todo el mundo, donde la Compañía de Santa Teresa está presente en 22 países de África, América y Europa. Durante este año se desarrollarán conferencias, retiros, encuentros internacionales, jornadas con adolescentes y jóvenes, difusión de materiales sobre su identidad y espiritualidad, y un “Ossó Challenge” para acompañar la vida del fundador. Para conocer las iniciativas que se realizarán, visite este sitio web.

La Hna. Ángela Cuadra concluyó: “Con alegría, pongamos en manos de Dios este año de gracia. Que Jesús y su Teresa sigan guiando nuestros pasos y nos envíen a servir con pasión, a custodiar la esperanza y a amar con gestos sencillos que hagan visible el Reino de Dios”.

Este año jubilar se presenta como una oportunidad para renovar el compromiso educativo, pastoral y social de la Compañía de Santa Teresa, reafirmando su presencia transformadora en el mundo y su fidelidad a la inspiración de san Enrique de Ossó.

Acción de gracias en la Apertura del 150 aniversario en Zaragoza (España)

Las Teresianas hoy

La Compañía de Santa Teresa de Jesús cuenta actualmente con 940 hermanas que viven y trabajan en África, América y Europa, compartiendo su misión con más de 6.800 laicos y laicas en distintas obras y proyectos. Aunque su labor más conocida es la educativa, las Teresianas desarrollan su misión en diversos ámbitos en favor de la persona, atendiendo a colectivos de todas las edades y condiciones.

Su trabajo vincula la búsqueda de interioridad y transformación personal con el compromiso de transformación social y comunitaria. Así, participan en la educación de niños, adolescentes y jóvenes, acompañan a migrantes y personas vulnerables, impulsan procesos de empoderamiento de la mujer y colaboran con organizaciones sociales y comunitarias. En América y África destacan también proyectos en salud y atención a comunidades originarias, afrodescendientes y campesinas.

Comienzo de las celebraciones por los 150 años en Burkina Faso
Comienzo de las celebraciones por los 150 años en Burkina Faso   (Compañía de Santa Teresa de Jesús)

En el ámbito educativo, las Teresianas dirigen hoy 83 colegios en tres continentes, atendiendo a más de 64.000 alumnos. En estos centros se busca promover un desarrollo integral del estudiante, basado en la dignidad de la persona, la interioridad, la libertad y el compromiso social, siguiendo los principios del carisma de Santa Teresa de Jesús y de san Enrique de Ossó. Los colegios funcionan como comunidades de aprendizaje en las que la relación con Dios y con los demás se combina con la formación humana y académica.

Además de la educación formal, las Teresianas impulsan proyectos de espiritualidad y acompañamiento, tanto para jóvenes como para adultos, a través de plataformas como CIEST, IDEO y Proyecto Nudo. En África, su presencia incluye escuelas, internados, dispensarios y un hospital, priorizando la educación de la mujer y la atención a poblaciones muy vulnerables. El carisma de la Compañía se mantiene vigente mediante la combinación de espiritualidad contemplativa, acción comunitaria y compromiso con la transformación personal y social.

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29 enero 2026, 09:36